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Entrevista:

"Antes loco que recibir el Goya de manos de Garci"

Alfredo Landa dice haber perdido la ilusión por el cine

Dicharachero y contenido. Lanzaba la piedra pero escondía la mano. Alfredo Landa (Pamplona, 1933) estaba ayer especialmente irónico y divertido. Tranquilo con su decisión irrevocable de dejar la profesión después de 49 años de carrera -"me ha desaparecido la ilusión por hacer cine"-, el actor, que recogerá el próximo enero el Goya de honor de la Academia de Cine, no ocultó su desencuentro con José Luis Garci, el director con el que más veces ha trabajado y al que hasta ahora le unía una potente e íntima relación. "Antes loco que recibir de Garci el Goya de honor", enfatizó.

Con él ha trabajado en la que será la última película de su larga carrera, Luz de domingo. "Antes monja que trabajar con él en El Dos de Mayo", dijo. "Luz de domingo no ha ido nada bien en taquilla y yo sé quién tienen la culpa". "¿Alguien se ha enterado de que se ha estrenado Luz de domingo?". Éstas fueron las corrosivas pinceladas que Alfredo Landa dedicó ayer al cineasta, en un encuentro con periodistas. Pero ahí se paró. No quiso explicar el porqué de ese distanciamiento y de sus críticas. Lo único que reconoció fue el "mal rollo" que mantiene ahora con el que ha sido su director fetiche en los últimos años.

"Luz de domingo' no ha ido bien en taquilla y yo sé de quién es la culpa"

"Me voy sin tristeza. Si uno pierde la pasión no merece la pena seguir"

"Entré por la puerta grande y salgo ahora también por la puerta grande"

Fue después del rodaje de Luz de domingo cuando, sin contar nada a nadie, estuvo madurando durante un mes su decisión de retirarse. Cuando la tomó, buscó a su mujer, con la que lleva casado 47 años. "A lo largo de una hora le fui contando que había perdido la ilusión por hacer cine, le hablé también del tema económico y de la posible nostalgia. Ella me escuchó tranquilamente. Y al final me dijo: 'Olé". "Me voy sin tristeza. Cuando uno pierde la pasión por el trabajo no merece la pena seguir", explicó Landa. La ha perdido a lo largo de una extensa y prolija carrera. El actor dio sus primeros pasos con 15 años en un grupo de teatro en San Sebastián y se retira con más de cien películas en cine y televisión.

Hijo de un comandante de la Guardia Civil, Alfredo Landa se siente orgulloso de haber representado al español medio en los años sesenta y no lo oculta. "Siempre lo hice con limpieza porque, aunque intenté ligar con chicas, no me acosté nunca con nadie", confesó en una mañana en la que se mostró especialmente contento. "¿Quiere que le diga en una palabra lo que me parece el Goya de honor? Acojonante". Ya tiene dos en casa por El bosque animado (1988) y La marrana (1993), ambas películas dirigidas por José Luis Cuerda. Pero quiere más. Tiene la ilusión de poder recoger también en la próxima ceremonia la estatuilla al mejor actor. "¿Por qué no?", dijo. "Aunque Luz de domingo no haya ido bien en taquilla yo sé que mi trabajo es excelente. Ha sido una de mis mejores interpretaciones. Entonces puede dar la casualidad de que me den el Goya. ¿Por qué no?", repitió.

Tantos años en la profesión le han servido a Landa para encontrarse cómodo en todos los géneros -"soy un todoterreno"-, pero si hay uno que prefiere por encima del resto es la comedia. Con el tiempo también ha aprendido a aceptar su trabajo con todos sus claroscuros, hasta el punto de reconocer que no toda su filmografía es para sentirse orgulloso. "Es como la vida misma, haces cosas buenas, malas y regulares", se disculpa. Su primer trabajo en el cine fue en 1962 con Atraco a las tres, de José María Forqué, junto a José Luis López Vázquez, Gracita Morales y Agustín González. "Entré por la puerta grande y salgo ahora también por la puerta grande".

Y mientras lo hace, habla del cine español actual sin tapujos. Lo ve falto de talento, aunque cree que es un mal que aqueja también al sector en Francia y en Estados Unidos.

Padre de tres hijos y abuelo de cuatro nietos, Landa no hará nada a partir de ahora. "Me levantaré tarde y trasnocharé. Y seguiré acudiendo dos veces a la semana al cine".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de diciembre de 2007