La división del tripartito por Cercanías pasa del Parlament a la calle

El PSC no acudirá con sus socios a la manifestación por el derecho a decidir

Por segunda vez en dos semanas, los partidos que apoyan al Gobierno catalán se presentarán divididos ante la sociedad. Será el próximo sábado en la manifestación convocada por la Plataforma pel Dret a Decidir, bajo el lema queremos decidir sobre nuestras infraestructuras. El Partit dels Socialistes será el único socio del Gobierno que no secundará la marcha. Sí lo harán, junto con Convergència i Unió, Esquerra Republicana, Iniciativa- Esquerra Unida. El PSC cree que CiU quiere apropiarse de una protesta que, eso sí, considera "legítima". De "tufo manipulador", habló ayer el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu.

Montilla pide "humildad" a los gobernantes sin citar a la ministra

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El PSC se preparaba ayer para una semana de equilibrios, una más desde que comenzaran las peticiones de dimisión de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. Antes de la manifestación del sábado, los 21 diputados socialistas catalanes tendrán que apoyar de nuevo a la ministra en la votación planteada por sus socios de ICV en el Congreso y que pide, de nuevo, el cese de Álvarez. El resultado de la votación dependerá de la posición de los socios de CiU: el Bloque Nacionalista Galego y el Partido Nacionalista Vasco. Está por ver si podrán más las presiones de Josep Antoni Duran Lleida o las del entorno de José Luis Rodríguez Zapatero.

"Aguantaremos las críticas, como siempre", manifestaba ayer un dirigente socialista en la conferencia nacional del partido de Girona. Este dirigente considera "más que sospechoso" que la manifestación del derecho a decidir llegue justo después de la conferencia de Artur Mas, en la que ensalzaba, sin concretar, el derecho a decidir.

Por eso ayer, todos los dirigentes del PSC salieron en tromba a criticar el "oportunismo" de CiU. El presidente de la Generalita, José Montilla, dijo que el derecho a decidir no se practica en la calle, sino en las urnas. "Los catalanes tienen muy claro su derecho a decidir y lo hacen con claridad en cada convocatoria electoral", aseguró. Al igual que Mas, Montilla llevó la discusión hacia su terreno. "Los catalanes tenemos mucho que decidir: Zapatero o Rajoy". Montilla hizo, eso sí, un guiño a los catalanes que no aprueban la gestión de la ministra de Fomento. Pidió "humildad" a todos los gobernantes sin citar directamente a Álvarez.

Mas acudirá a la manifestación, pero está por ver si todos los partidos del Gobierno que la secundarán estarán representados por sus máximos dirigentes, que en el caso de ERC e ICV son consejeros del Gobierno catalán. Por si acaso, el recorrido de la marcha evitará la plaza de Sant Jaume. Comenzará en la plaza de Catalunya y acabará en la estación de França.

Esquerra Republicana e Iniciativa advirtieron ayer de que el líder de CiU no será bienvenido. "Mas debería ir a la manifestación pidiendo disculpas, porque es corresponsable de la degradación de Cercanías", dijo el ecosocialista Joan Herrera. El líder de ERC, Josep Lluís Carod Rovira, recordó ayer cuáles han sido, en su opinión, las aportaciones de Mas al derecho a decidir: "recortar el Estatuto que aprobó el Parlament el 30 de septiembre de 2005".

Mas fue el político que más abucheos se llevó en la manifestación por el derecho a decidir celebrada en 2006. La causa no fue otra que sus pactos con Zapatero sobre el Estatuto. Entonces, ni Convergència ni Unió secundaron la marcha. El sábado estarán los dos partidos de la federación, y eso que el democristiano Duran Lleida es crítico con el derecho a decidir que reclama Mas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 25 de noviembre de 2007.