La Xunta asegura que no corre peligro ningún otro embalse

Recuperados 400 kilos de peces muertos en la presa de Ferroatlántica

La excepcional y pertinaz sequía de este otoño preocupa a la Consellería de Medio Ambiente, máxime tras el desastre ecológico que provocó la muerte de miles de peces el pasado fin de semana al quedarse casi sin agua uno de los mayores embalses de A Coruña, el de Fervenza en Dumbría, explotado por la empresa Ferroatlántica para producir energía eléctrica.

No obstante, la Xunta considera que ningún otro aprovechamiento hidroeléctrico representa un peligro, debido a la falta de agua, para la fauna de un río como ocurrió en Fervenza. El balance allí es elevado: los equipos de la consellería han conseguido recuperar, de momento, unos 400 kilos de peces muertos, lo que representa más de 1.500 ejemplares.

Se calculan que quedan sepultados en el lecho de la presa, que tras la intervención de Augas de Galicia sigue recuperando caudal, un importante, aunque difícil de calcular, número de peces muertos. Nueve de cada diez son escalos. Se supone que las truchas, en período de desove, habrían conseguido escapar río abajo de la avalancha de lodo que mató la fauna piscícola el pasado sábado en una presa con una capacidad para 104 hectómetros cúbicos que se quedó vacía.

El personal de Medio Ambiente seguía ayer capturando peces vivos para tratarlos y llevarlos a una piscifactoría, sobre todo las truchas, con el fin de que desoven en aguas más sanas que las del río Xallas. Medio centenar de ejemplares fueron rescatados y la mortandad se redujo en un 90%, lo que para Medio Ambiente demuestra que su decisión de cerrar parcialmente el embalse, aun a costa de reducir el caudal mínimo del río, fue acertada.

Este departamento de la Xunta confía en una rápida recuperación ecológica del Xallas. A consecuencia de este desastre, la consellería revisa ahora uno por uno los otros siete embalses de la cuenca Galicia-Costa (bajo competencia de la Administración gallega) que producen energía eléctrica. La finalidad de estas tareas de vigilancia es la de adaptar su explotación a la ausencia de lluvias.

Debe primar la preservación de los sistemas fluviales y su fauna sobre el negocio. Pero en el caso de Fervenza, Medio Ambiente mantiene íntegras sus sospechas de que falló la gestión de la empresa Ferroatlántica. La consellería, además de abrir una investigación administrativa para determinar cómo explotó la empresa de Villar Mir ese embalse durante las últimas semanas, decidió personarse ante el juzgado de Corcubión que trata de averiguar si se cometió un delito ecológico.

Ferroatlántica, cuyo directivo Román Lozano ya declaró como imputado ante el juez, mantiene que actuó correctamente y que la sequía es la única causante del desastre ecológico ocurrido el sábado. Esta empresa también tiene la concesión de otro embalse que está a diez kilómetros del de Fervenza, el de Santa Uxía, que combina la producción de energía con el suministro de agua para abastecer a la población de A Costa da Morte. Pero si el primer pantano se quedó sin gota, el segundo está prácticamente lleno, a más del 90% de su capacidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 12 de noviembre de 2007.