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Bush y Merkel pactan una estrategia pacífica para frenar a Irán

Confianza de EE UU en la política de Musharraf

Antonio Caño

George Bush y Angela Merkel coincidieron ayer en una estrategia para resolver por medios pacíficos la amenaza que puede representar el programa nuclear de Irán y para hacerlo dentro de Naciones Unidas, al mismo tiempo que advirtieron a las autoridades iraníes de que su aislamiento internacional irá en aumento si no aceptan el control de sus instalaciones. El presidente norteamericano aprovechó la reunión con la canciller alemana en su rancho de Crawford (Tejas) para destacar los "signos positivos" que, según él, llegan de Pakistán y mandar un apoyo al presidente de aquel país, Pervez Musharraf.

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El mensaje para Musharraf, relativamente sorprendente después de varios días en los que funcionarios norteamericanos habían criticado la declaración del estado de emergencia en Pakistán, fue una prueba de las dificultades que la política exterior norteamericana atraviesa en varios frentes decisivos.

Bush afirmó que Musharraf ha dado en las últimas horas "pasos positivos" hacia la celebración de elecciones y su renuncia como jefe del Ejército. El presidente norteamericano explicó que en la estrategia de lucha contra Al Qaeda, Estados Unidos necesita cooperación. "Uno de los países de los que necesitamos cooperación es Pakistán", admitió. Recordó que Musharraf ha sido un firme aliado contra el terrorismo desde el 11-S y afirmó que confía en la palabra dada por el líder paquistaní.

Pakistán es sólo el último de los frentes abiertos en la diplomacia estadounidense, pero no el único ni el más grave. Esta categoría seguramente corresponde a Irán, y para atender ese frente, Washington precisa también aliados, como Alemania.

Por eso Bush ha distinguido este fin de semana a Angela Merkel con el honor de visitar su rancho familiar y por eso ha accedido a rebajar el tono anterior de sus discursos sobre Irán en busca de un terreno común con Alemania. Aunque nadie lo reconozca oficialmente aquí, ¡cuánto ha aprendido esta Administración de sus errores en Irak!

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Tanto Merkel como Bush coincidieron en el peligro que representa un Irán con armas nucleares, coincidencia a la que esta semana también se sumó en Washington el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Pero, a diferencia de lo que él mismo dijo hace pocas semanas, cuando llegó a alertar del riesgo de una Tercer Guerra Mundial si no se frenaba a Irán, Bush ha aceptado ahora las tesis más prudentes de la canciller.

"El eje de nuestra estrategia debe de ser las sanciones que apruebe el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas", declaró Merkel en la conferencia de prensa conjunta tras varias horas de reuniones. Bush se limitó a recordar que esas sanciones supondrán un precio alto para el régimen iraní. "Lo que el régimen tiene que entender es que mientras nosotros sigamos trabajando juntos para resolver este problema por medios diplomáticos, continuará su aislamiento", dijo.

Los dos líderes llegaron a un compromiso para discutir y eventualmente aprobar un nuevo paquete de sanciones en el Consejo de Seguridad si las medidas de castigo actualmente en vigor no surten el efecto deseado. "Necesitaremos pensar en otras posibilidades", admitió Merkel, quien añadió que otro paquete de sanciones sería "el mensaje más claro" que la comunidad internacional puede enviar en estos momentos a Irán.

Pero no parece haber acuerdo todavía sobre la naturaleza o la fecha de esas sanciones. EE UU, que ya intentó la aprobación de una nueva resolución en septiembre y que siente una fuerte presión interna a favor de una actuación más enérgica, quiere aprobar medidas ya. Alemania parece dispuesta a esperar al menos un intento más de negociación con Teherán.

Angela Merkel, George Bush y Laura Bush (detrás), ayer en coche por el rancho de Crawford (Tejas).
Angela Merkel, George Bush y Laura Bush (detrás), ayer en coche por el rancho de Crawford (Tejas).ap

EL ENCUENTRO

- Bush y Merkel consideran, como Nicolas Sarkozy, que el programa nuclear iraní es un peligro real.

- El presidente de EE UU rebajó ayer el tono duro de anteriores discursos.

- Ambos mandatarios coincidieron en que las sanciones de la ONU deben vertebrar la estrategia frente al régimen de Irán.

- Bush lanzó un mensaje de aliento al presidente paquistaní, Pervez Musharraf.

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