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Visita de los Reyes a Ceuta y Melilla

El Rey destaca que su visita a Ceuta cumple un "compromiso pendiente"

El primer viaje a la ciudad de un jefe del Estado en 74 años duró cinco horas

"Tenía un compromiso pendiente con Ceuta, con los ceutíes y con sus autoridades, pero también con nosotros mismos como Reyes que se deben, ante todo, a todos los españoles". Esta declaración de don Juan Carlos, durante su discurso en el Salón del Trono del Ayuntamiento de la Ciudad Autónoma, fue saludada con un clamor entusiasta por miles de personas que se habían congregado en el centro de Ceuta para dar la bienvenida a los monarcas. El Rey no mencionó ni una sola vez a Marruecos, cuyas autoridades han protestado por su viaje a una ciudad que consideran "expoliada".

La visita a Ceuta duró sólo cinco horas. Pero, aunque breve, marcó un hito histórico: es la primera que realiza un Jefe del Estado en 74 años. Aunque el presidente ceutí, Jesús Vivas, del PP, sólo se refirió en su discurso de bienvenida a la que hicieron Alfonso XIII y Victoria Eugenia en 1927, otro Jefe del Estado visitó la ciudad cinco años después. Fue el presidente de la Segunda República Niceto Alcalá Zamora, el 4 de noviembre de 1933.

Los Reyes llegaron en helicóptero a las 11.45 y se dirigieron directamente a la Plaza de África. Aunque casi la mitad de los 75.000 habitantes de Ceuta son de origen marroquí, entre las miles de personas que se congregaron para dar la bienvenida a los monarcas había pocos de ellos. La bandera española estaba en todas partes: flameaba en las manos de los asistentes a la concentración, era agitaba por el viento en los balcones y flanqueaba todo el recorrido real.

Tras el himno nacional y las salvas de ordenanza, el monarca pasó revista a una compañía mixta de legionarios, regulares y soldados de caballería. Acompañados por el presidente Vivas, por la ministra de la Administraciones Públicas, Elena Salgado, y por autoridades locales, los Reyes recorrieron entre aclamaciones los 100 metros que les separaban del Ayuntamiento, donde don Juan Carlos recibió el bastón de mando de la ciudad.

Desde el balcón del Consistorio, al que se asomaron para responder a los vítores de la multitud, los Reyes contemplaron una vista casi idéntica a la que tuvo Alfonso XIII cuando, hace 80 años, inauguró el edificio. En el centro de la plaza, el monumento a los caídos en las guerras de África; a la derecha, la iglesia de Nuestra Señora de África; a la izquierda, la catedral; y, al frente, la Comandancia General. Todos esos edificios estaban ya allí entonces.

El discurso del Rey fue protocolario. "Comprobamos con particular satisfacción que Ceuta es hoy una urbe moderna y dinámica, que ha sabido crecer y prosperar en el marco del pluralismo y democracia que define a España", afirmó. "Una ciudad de historia y cultura centenarias, marcada por un armónico espíritu de integración y convivencia, que mira al futuro con la confianza y el respaldo de todos". Y añadió: "Somos un país plenamente integrado en la Unión Europea que, desde el respeto mutuo, cultiva relaciones de sincera amistad con sus vecinos y de estrecha colaboración con el mundo entero". Minutos antes, Vivas le entregó la llave de oro de la ciudad. La visita concluyó con un almuerzo en el Parador y la inauguración de un parque.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de noviembre de 2007