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Vichy y Prats buscan una salida al conflicto de los balnearios

La Generalitat y el Ayuntamiento de Caldes median entre las dos partes

La localidad termal de Caldes de Malavella (Selva) seguía ayer pendiente de un grifo: el que Vichy Catalán cerró el pasado miércoles a su rival, el balneario Prats. Después de un intenso fin de semana de mediación, Generalitat y Ayuntamiento han conseguido sentar en la mesa de negociaciones a las dos empresas en litigio en una reunión que se celebrará hoy en Barcelona y a la que asistirá el director de Energía y Minas, Agustí Maure.

"No ha sido fácil, pero tenemos puestas muchas esperanzas en este encuentro", aseguró ayer el alcalde de Caldes, Joan Colomer.

"Todo el año esperando venir y nos encontramos con esto"

La presión de los vecinos y la concentración celebrada el pasado domingo para pedir el fin del conflicto entre los dos balnearios rivales ha sido determinante para que el grupo Vichy Catalán haya aceptado entrar en la negociación. Mientras tanto, ayer el balneario Prats estaba abierto pero funcionando sin agua termal, como un simple hotel y en un ambiente de desánimo e incertidumbre.

Los principales afectados por el corte del agua eran los clientes del balneario Prats. Ayer llegaron al establecimiento unas 25 personas, en su mayoría parejas de septuagenarios acogidos al programa de termalismo social del Inserso. Casi todos proceden de las comarcas de Girona o de Barcelona, aunque también habían llegado jubilados procedentes de Valencia y Mallorca. "Nos han amargado las vacaciones. Todo el año esperando venir y ahora nos encontramos con esto", se lamentaba Montserrat Saló, una vecina de Barcelona. A su lado, María Segura explicaba que ella acude al centro "por un problema de huesos. Tengo que operarme y el médico me recomendó venir. No vengo por diversión o por relax", precisaba.

La dirección del balneario Prats convocó por la tarde una reunión con el médico del centro para valorar la situación personal de cada paciente. "Podemos ofrecer algunos masajes, pero no hay ni duchas ni baños y está claro que no usaremos agua del grifo", aseguró Rafel Quintana, dueño del balneario Prats.

Ante este panorama, algunos clientes ya tenían claro ayer que se iban. "Tenemos las maletas hechas. Hemos llamado al Inserso y nos han dicho que nos pondrán en lista de espera para otro balneario. Es un fastidio, pero venimos por salud y aquí no hay agua, explicaba un matrimonio. Otros clientes, sin embargo, optaron por quedarse pese a todo. "Venimos desde hace 40 años y nos sentimos como en casa. Pero los de Vichy son unos egoístas", aseguraba Estanislao Puig, de Blanes.

El balneario Prats es el más antiguo de Caldes de Malavella y depende del agua termal del manantial La Mina, propiedad de Vichy Catalán.

El grupo empresarial Vichy Catalán emitió ayer por la tarde un comunicado para defender la "legalidad" de su actuación al cerrar el suministro de agua al balneario Prats, su competidor. Vichy sostiene que el corte de agua viene derivado de la "imposibilidad" de llegar a un acuerdo con Prats y recuerda que todas sus propuestas han sido "sistemáticamente rechazadas" por la familia Quintana.

Vichy asegura que avisaron a los dueños del balneario Prats sobre el corte del suministro de agua y tacha de "inadmisible" que su propietario diga que "la medida los ha cogido desprevenidos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de noviembre de 2007