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Vivienda ocultó los límites que rebajan la nueva deducción por alquiler

Los que ganen más de 12.000 euros tendrán un ahorro menor del previsto

El Grupo Socialista introdujo ayer una enmienda que establece dos tramos en las deducciones por alquiler. Los que cobren más de 12.000 euros se ahorrarán una cantidad menor de lo que pensaron el día que escucharon a la ministra de Vivienda, Carme Chacón, presentar el plan estrella del Gobierno para impulsar el alquiler.

Acompañada por el presidente del Gobierno, con el aire de las grandes ocasiones, y tras el trabajo de "70 días y 70 noches", presentó, entre otras medidas, una deducción fiscal destinada a los inquilinos con ingresos inferiores a los 24.000 euros anuales.

Una persona con un sueldo de 23.000 euros y un alquiler mensual de 750 estaría ese día frotándose las manos: la iniciativa del Gobierno iba a suponerle un ahorro de 906 euros al año. Pero si esa persona ayer hubiera oído lo que ocurrió en el Congreso de los Diputados tendría que tragarse su alegría. Si finalmente se aprueba la enmienda introducida por el Grupo Socialista, esos 906 euros quedarán reducidos a sólo 77.

El día de la presentación, Chacón habló de una deducción con un máximo de 9.015 euros, "idéntica de la que rige por la compra de vivienda", que no contiene límites ni coeficientes reductores. Los documentos que el ministerio presentó ese día especificaban que afectaría a "todos los inquilinos con ingresos máximos de 24.000 euros". Ni palabra de los dos tramos que establece la enmienda de ayer.

La redacción final deja como se preveía a los que ganen menos de 12.000, pero introduce un coeficiente reductor para los ciudadanos con unos ingresos de entre 12.000 y 24.020. Así, los que estén en esta franja salarial tendrán una base máxima de deducción resultado de la siguiente fórmula: a 9.015 habrá que restar el resultado de multiplicar 0,75 por la diferencia entre la base imponible y 12.000 euros anuales.

Lo más llamativo es que esta medida, según reconocen fuentes de los ministerios de Economía y de Vivienda, ya estaba contemplada así desde el principio. No es una modificación de algo que ya existía, sino una puesta en papel de una medida presupuestaria así diseñada, pero cuyos detalles menos populares se mantuvieron ocultos hasta ayer.

La enmienda que reduce sustancialmente el ahorro para muchos españoles que viven de alquiler está pendiente de aprobación y, dado el precario apoyo con el que se aprobaron las cuentas del Estados, no es segura su aprobación en los términos actuales.

Una medida ya prevista

Fuentes de Vivienda responden que esta enmienda se ha preparado "totalmente de acuerdo" con el ministerio que dirige Pedro Solbes. Y reconocen que desde el principio estaban planeados estos dos tramos, aunque no se hiciera la menor alusión a los mismos en ningún de las notas y presentaciones elaboradas ni el día de su presentación (18 de septiembre) ni el día de su aprobación por el Consejo de Ministros (28 de septiembre).

La razón, según Vivienda, para que se establezcan estos dos tramos es que las deducciones han de cumplir dos condiciones: ser progresivas y no ser universales, pues en este caso su efecto sería el de causar inflación.

Los mayores perjudicados por la enmienda de los socialistas son los inquilinos que están más cerca de la barrera de los 24.000 de ingresos y para los que el alquiler es más caro. Así, el que gane 20.000 euros y pague 750 al mes o más por alquiler se ahorrará 303. Y si pudiera acceder a la deducción máxima dejaría de pagar a Hacienda 906. Es decir, que con la redacción de la ley tendrá que pagar 600 euros más.

Los que sí tuvieron una buena noticia ayer fueron los que inquilinos que reciben una pensión no contributiva. El Gobierno aprobó una ayuda para ellos de 350 euros mensuales.

Los solicitantes deberán tener reconocida una pensión de jubilación e invalidez no contributiva, carecer de vivienda en propiedad, ser arrendatario en la fecha de la solicitud, no tener una relación de parentesco de hasta el tercer grado con el arrendador y tener fijada su residencia habitual en el piso alquilado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de octubre de 2007