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Zapatero reitera que con ETA "no hay ninguna perspectiva de diálogo"

El presidente asume toda la responsabilidad por el caos de las obras del AVE en Barcelona

El presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, intervino ayer en la polémica suscitada por las declaraciones en el Congreso del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, para "reiterar que no hay ninguna expectativa de diálogo" con ETA ni su entorno. Fernández Bermejo declaró el miércoles que se volverán a dar las circunstancias para reabrir el diálogo con la banda y llegar a una solución pacífica del conflicto. Preguntado en la rueda de prensa que celebró tras el Consejo Europeo de Lisboa, Zapatero reconoció que de las palabras del ministro "podía desprenderse" que hay todavía puentes tendidos hacia la banda y que el diálogo con ETA se reanudará en cuanto pasen las elecciones generales. "Se podía, pero no debe desprenderse", remachó.

"El único destino que tiene [ETA] es el fin de su actividad, el abandono de las armas, y, en ese periodo lo que va a tener es la fortaleza del Estado de derecho, de la Justicia y de las instituciones", añadió el presidente.

Zapatero fue especialmente escueto en el comentario de la decisión del Gobierno de recusar a dos magistrados del Tribunal Constitucional, ya que se limitó a afirmar que "quien ejerce su derecho, ejerce su derecho", refiriéndose a que hay una ley que permite al Ejecutivo hacer lo que ha hecho.

Fue más explícito al referirse a las críticas que ha merecido la campaña con Z de Zapatero, lanzada por el PSOE. "Como dice el eslogan, todo se puede decir con una sonrisa", comenzó, y aseguró que el vídeo corresponde "a nuestra forma de expresarnos, al estilo del Gobierno", que piensa que debe corresponder a la confianza de los electores con una explicación de sus logros "en un tono sereno que permita el diálogo". "Lo demás es cosa de Ferraz", añadió.

El presidente asumió en cambio toda la responsabilidad, que rechaza la Generalitat de Cataluña, por los problemas surgidos en las obras de construcción del tren AVE a Barcelona, que comprometen seriamente el objetivo anunciado por el propio Zapatero de inaugurar la línea el 21 de diciembre. "La responsabilidad de todos los fallos que han aparecido es, que nadie lo dude, del Gobierno", reconoció Zapatero. No se comprometió con ninguna posible solución, que, dijo, será adoptada por la ministra Magdalena Álvarez a la vista de los estudios técnicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de octubre de 2007