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Entrevista:DAVID CARLSON | Director del Año Polar Internacional

"El Ártico se quedará sin hielo en verano en una generación"

"Lo que pase en el hielo no afectará sólo a los pingüinos y a las ballenas", advierten los científicos que participan en el Año Polar Internacional, un enorme esfuerzo investigador que implica a 32 países. Su director ejecutivo, el oceanógrafo estadounidense David Carlson, hizo balance ayer de esta iniciativa que ha conseguido generar casi 900 millones de euros en nuevos fondos de investigación para conocer mejor los polos. Carlson clausuró, junto a la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, y el presidente de la Fundació Caixa Catalunya, Narcís Serra, el ciclo de conferencias que esta última institución ha dedicado a Los retos del Año Polar Internacional. La preocupación tiñe el discurso de Carlson, un científico de talante optimista con pocos datos para ejercer como tal. Él alerta acerca de "la urgencia de actuar ante la rápida desaparición del hielo del Océano Polar Ártico".

"Una menor presencia de hielo significa cambios en las rutas de migración de los renos y la aparición de nuevos depredadores"

"Los investigadores, en lugar de guardar la información para analizarla en su despacho, la ponen de inmediato al alcance de todos"

Pregunta: ¿Por qué los cambios en el clima de los polos son importantes para toda la Tierra?

Respuesta: El agua de los mares tropicales sube hasta los polos y allí se enfría y vuelve a bajar. Este proceso de refrigeración es esencial para nuestro equilibrio climático y si apagamos el interruptor de la refrigeración, se modificarán nuestras lluvias, temperaturas, bancos pesqueros... Afectará al nivel del mar y hay que tener en cuenta que la mayor parte de la población mundial vive cerca de él. Es un cambio demasiado rápido, ocurrido en sólo 50 años.

P. ¿Cuáles son los últimos datos sobre el deshielo del Ártico?

R. El hielo marino del Ártico está desapareciendo muy rápido, en extensión y en profundidad. Hace cuatro semanas, el 16 de septiembre, alcanzó su mínimo histórico en extensión: 4,24 millones de kilómetros cuadrados. En cuanto a la profundidad, observaciones realizadas este verano por nuestros científicos confirman que ahora estos hielos sólo alcanzan un metro, cuando en 2001 llegaban a dos. También nos encontramos con fenómenos que nos resultan desconocidos. Los investigadores a bordo del rompehielos Polarstern, en el Polo Norte, escribieron el mes pasado en su blog que estaba lloviendo allí. ¡Lluvia en el Polo Norte! Lo cierto es que no sabemos si alguna vez en la historia ha llovido allí, pero es un hecho cuando menos muy inusual.

P. ¿Cómo actúan los científicos vinculados al Año Polar?

R. Estamos intentando una forma nueva de comunicar la ciencia directamente al gran público. Herramientas como ese blog nos permiten compartir datos con todo el mundo: los investigadores que van en el Polarstern, en lugar de guardar la información y analizarla a la vuelta en su despacho antes de publicar un artículo científico, la ponen de inmediato al alcance de otros investigadores y de la opinión pública.

P. ¿El Ártico podría quedarse sin hielo en verano a finales de este siglo?

R. En 2004, el Panel Internacional para el Cambio Climático (IPCC), Premio Nobel de la Paz 2007, dijo que ocurriría en el año 2080; en 2006, nuevos datos adelantaron la fecha al 2040. Pero ese fenómeno ocurrirá a lo largo de mi vida, y nací en 1951, así que haga los cálculos. Es un proceso que habrá ocurrido en una generación.

P. ¿Y es inevitable?

R. Sí, probablemente estamos ante una situación irreversible, aunque el Océano Polar Ártico siempre ha sido muy variable y puede haber veranos sin hielo y otros que tengan mucho hielo. Pero puede servirnos de advertencia para frenar el calentamiento debido al CO2. Tenemos la oportunidad de estabilizar la situación en Groenlandia.

P. ¿Cómo están afectadas las especies animales del Ártico?

R. Las más perjudicadas son las aves polares, sobre todo las que viven en el hielo. También nos preocupan los renos: cientos de miles de ellos están a lo largo de todo el frente ártico y una menor presencia de hielo significa cambios en sus rutas de migración y la aparición de nuevos depredadores. Por supuesto está el problema de las focas, que van al hielo a dar a luz.

P. ¿Por qué la situación es especialmente grave en el Ártico?

R. Porque es un océano, y por tanto se encuentra en el filo de la temperatura de deshielo. Para el Ártico es crítico un cambio de uno o dos grados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de octubre de 2007