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Interior pretende limitar el tiempo de juego de las máquinas tragaperras para prevenir la ludopatía

Un total de 1.351 personas han solicitado en lo que va de año que se les prohíba la entrada a casinos, bingos y salones recreativos. El motivo es que son incapaces de controlar su deseo de jugar: son ludópatas. Para prevenir esta patología, la Generalitat ha elaborado un programa que prevé, entre otras cosas, limitar el tiempo que una misma persona puede estar delante de una máquina tragaperras. La intención del Departamento de Interior es que el dispositivo alerte al usuario cada cierto tiempo y, pasado un límite de gasto determinado, le impida seguir jugando. Este sistema ya se emplea en diversos países europeos e Interior planteará su aplicación a las empresas del sector que operan en Cataluña.

El programa, elaborado conjuntamente por Interior y el Departamento de Salud, consiste en un paquete de medidas para combatir la ludopatía, similares a las adoptadas en la lucha contra el tabaco y contra el abuso del alcohol. Así, el Gobierno catalán pretende que los empresarios coloquen en las salas recreativas advertencias sobre el riesgo que supone abusar del juego.

"En pequeñas dosis, el alcohol y el juego no son negativos y no tienen por qué crear adicción", señaló la consejera de Salud, Marina Geli.

Desde que se puso en marcha el registro de "autoprohibidos" de la Dirección General del Juego y de Espectáculos, se han apuntado de manera voluntaria unos 30.000 jugadores. El año pasado, 932 personas fueron atendidas en los hospitales por problemas de juego patológico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de octubre de 2007