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Inquietud en los mercados

Las inmobiliarias temen que la crisis de liquidez se traslade al mercado español

La Bolsa castiga con fuertes caídas a las compañías del sector y a las constructoras

Las grandes compañías inmobiliarias españolas temen que el mercado español sufra una crisis de liquidez que repercuta, en cadena, en la concesión de préstamos y en la adquisición de viviendas. El fenómeno lo discutieron ayer en la reunión que mantuvo el G-14 (denominación provisional del grupo de las 14 principales inmobiliarias), en el que se avanzó en la elaboración de los estatutos y se subrayó la voluntad de limpiar la imagen del sector y de colaborar con las administraciones en la transparencia y lucha contra los fraudes. Las cotizaciones de constructoras e inmobiliarias sufrieron ayer un nuevo batacazo.

El grupo de grandes inmobiliarias se reunió ayer para darle forma jurídica, plasmar unos estatutos y encontrar una denominación apropiada de acuerdo con sus fines y objetivos como lobby sectorial. El encuentro no tenía ninguna otra intención que ahondar en esa dirección. Sin embargo, además de esas cuestiones citadas, los representantes de las compañías se mostraron muy preocupados por la crisis financiera y el temor de que los problemas de liquidez que se viven en otros países, especialmente en Estados Unidos, afecten de lleno al mercado inmobiliario español.

Según algunas fuentes, a pesar de los mensajes de tranquilidad que se han lanzado desde el Banco de España y desde la patronal bancaria (AEB), no deja de inquietar la sensación de crisis financiera. En ese sentido, debatieron de los problemas que pueden surgir si en el interbancario las entidades no se prestan dinero. Ello, según las fuentes consultadas, tendría un efecto en cadena, que repercutiría en una desconfianza y en un retraimiento de los créditos.

Los más pesimistas auguran que el sector no pasará problemas este año, pero que la crisis de liquidez comenzará a notarse a partir del próximo. Ejemplos como los del banco británico Northern Rock o la caída que ayer volvieron a acumular las empresas del sector (inmobiliarias y constructoras) en Bolsa no ayudan, precisamente, para pacificar los ánimos.

Además de esta cuestión, los inmobiliarios quieren subrayar su determinación de limpiar la imagen del sector, afectada por los casos de corrupción y especulación que se han dado por tantos lugares de España. Las 14 grandes inmobiliarias, que sólo representan en torno al 7% del sector, conocen que ese empeño resulta altamente difícil dada la atomización que existe, pero su principal objetivo es lograr que haya transparencia.

En ese sentido, ofrecen a las distintas administraciones (nacional, autonómicas y locales) su colaboración para luchar contra todo tipo de fraude en el que se pueda ver involucrado el sector, y así lo han explicado al Gobierno (se reunieron con el director de la Oficina Económica de La Moncloa, David Taguas) y a la oposición (encuentro con Mariano Rajoy).

El grupo, que acaba de hacer un fichaje estrella con la incorporación como secretario general de Pedro Pérez (ex secretario de Estado de Economía con el Gobierno socialista), está presidido por Fernando Martín (Martinsa-Fadesa), y lo forman, además, Colonial, Chamartín, Hercesa, Metrovacesa, Nozar, Rayet, Realia, Renta Inmobiliaria, Restaura, Reyal Urbis, Sacyr Vallehermoso y San José.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de septiembre de 2007