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El futuro de Europa

Escuelas taller en África

A resguardo de un diluvio tropical bajo el porche del palacio presidencial de Bamako (Malí), el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, resumía sin falsa modestia su plan para formar a trabajadores africanos: "¡Un éxito!".

Entre el 23 de junio y el 5 de septiembre, Caldera ha recorrido ocho países de África Occidental: Senegal, Mauritania, Malí, Gambia, Guinea-Bissau, Cabo Verde, Guinea-Conakry y Ghana. El objetivo del ministro ha consistido en acordar con las autoridades locales la creación y financiación de escuelas taller para formar a jóvenes que, en el futuro, puedan ser contratados por empresarios españoles. Hasta ahora, el principal problema de los empresarios para contratar a subsaharianos es su falta de formación. Caldera cree que las escuelas taller ayudarán a salvar ese escollo, favorecerán la inmigración regular y, consiguientemente, contribuirán a reducir el dramático tráfico de cayucos hacia Canarias.

El modelo español de escuelas taller, que el ministro traslada ahora a África, ha generado medio millón de empleos en los últimos 20 años. Con el acicate de una pequeña paga, miles de alumnos españoles acaban aprendiendo un oficio. Además, durante el periodo de prácticas llegan a percibir el 75% del salario mínimo.

Caldera ha preguntado a los líderes africanos sobre la clase de formación que necesitan para sus jóvenes. Construcción, hostelería y agricultura han sido las respuestas más frecuentes.

El año pasado llegaron a España más de 200.000 trabajadores inmigrantes de forma regular. Y sólo 3.260 fueron subsaharianos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de septiembre de 2007