Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un estudio demuestra que las amígdalas son una vía de entrada del VIH al practicar sexo oral

Un cuarto de siglo han tardado los científicos en encontrar la vía de transmisión oral del VIH, el virus de la inmunodeficiencia humana que causa el sida. Hasta ahora muchos médicos dudaban en privado de los testimonios de algunas personas infectadas que manifestaban que no habían tenido relaciones sexuales con penetración sin protección que justificara su estado, y lo atribuían a un intento de no reconocer, sobre todo en el caso de hombres, que habían tenido relaciones anales. Pero este prejuicio ha quedado desmontado con el hallazgo de una molécula en las células de las amígdalas.

La búsqueda ha sido larga. Hasta ahora los casos de transmisión oral del VIH se justificaban cuando la persona infectada tenía muchas heridas en las encías. Pero esta explicación no convencía a todos, ya que lo que sí se ha demostrado es que la saliva de la boca tiene una potente capacidad antivírica. Por eso el VIH no se transmite por compartir un vaso o un cubierto o mediante un beso. Y por eso los seres humanos -y muchos otros animales- se lamen instintivamente las heridas como una manera básica de desinfección.

El nuevo hallazgo da la primera explicación aceptada de la vía de transmisión del VIH. Según los investigadores del National Institutes of Health (NIH), el equivalente al Ministerio de Sanidad estadounidense, las amígdalas tienen en su superficie un receptor, llamado CXCR4, que sirve para que el virus se una a las células que van a infectar y transmita su material genético. Esta molécula es una de las dianas que se está ensayando en las nuevas terapias para tratar la infección. En cambio, las paredes de las encías están recubiertas de otro tipo de moléculas, llamadas queratinas, que engrosan las paredes de las encías y actúan como barrera. El trabajo se ha publicado en la revista American Journal of Pathology.

El descubrimiento ha servido a numerosos expertos para recordar que el preservativo no debe usarse sólo en las relaciones sexuales con penetración -vaginal o anal-. También es aconsejable en el sexo oral, insistieron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de agosto de 2007