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Los cargos, para Francia; EADS, para Alemania

Si Sarkozy logra colocar a Dominique Strauss-Kahn en el puesto de mando del Fondo Monetario Internacional (FMI), Francia contará con una sobrerrepresentación en los organismos internacionales. Actualmente, tres importantes instituciones ya están en manos de ciudadanos franceses. Jean-Claude Trichet ocupa la presidencia del poderoso Banco Central Europeo (BCE); Pascal Lamy es el director general de la influyente Organización Mundial de Comercio (OMC); mientras que Jean Lemierre está al frente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo.

En el FMI, los franceses cuentan ya con una notable tradición en la gerencia ejecutiva. Esta institución ha sido dirigida por Pierre-Paul Schweitzer, Jacques de Larosière y Michel Camdessus, que ocupó este puesto durante trece años.

Sin embargo, la circunstancia que otorga a Francia la mayor relevancia internacional es el ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con derecho a veto de las resoluciones, un poder que sólo comparte con Estados Unidos, Rusia, China y el Reino Unido.

La candidatura del ex ministro socialista Strauss-Kahn ha sido una iniciativa del presidente Nicolas Sarkozy, que reaccionó con rapidez al anuncio de dimisión de Rodrigo Rato, cogiendo por sorpresa a los demás dirigentes europeos. La ministra francesa de Economía Finanzas y Empleo, Christine Lagarde, manifestó ayer que era "urgente" para la Unión Europea nombrar cuanto antes su candidato, teniendo en cuenta que Estados Unidos logró situar a Robert Zoellick en la presidencia del Banco Mundial.

Apoyo al candidato germano

Si Francia consigue que su candidatura para el FMI salga adelante, Alemania contará con un panorama más favorable para imponer a su candidato, Thomas Enders, como máximo ejecutivo único en el consorcio aeroespacial europeo EADS, que controla Airbus.

La decisión podría tomarse el próximo 16 de julio, en el encuentro que mantendrán en Toulouse la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés.

Para continuar apoyando el proyecto de EADS, Berlín ha impuesto la condición de que Enders se convierta en el responsable máximo del consorcio. El nombramiento de un alemán para este puesto estratégico de la industria europea se había leído hasta ahora como una derrota de Sarkozy.

No obstante, los nombramientos de Strauss-Kahn y de Enders podrían formar parte de un mismo paquete de reparto de poderes en el mundo institucional y empresarial mucho más calculado y medido de lo imaginado, asegura una fuente comunitaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de julio de 2007