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Las diputaciones deberán reformar el IRPF para que las familias se beneficien de las ayudas por hijo

Las ayudas por cada nuevo hijo anunciadas por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero durante el debate del estado de la nación siguen trayendo cola aún. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega despejó ayer algunas dudas, pero aún así, el Gobierno vasco sigue sin tenerlo todo claro y se encuentra a la espera de que se apruebe el texto normativo que recoja todas las especificidades y la letra pequeña. Lo único claro hasta el momento, es que las diputaciones deberán realizar una reforma de la norma del IRPF si quieren que las familias vascas se acojan a las ayudas de 2.500 euros por hijo prometidas por Zapatero.

Fernández de la Vega anunció después de la reunión del Consejo de Ministros que la paga se deducirá del impuesto de la renta y se percibirá de una sola vez, a través de una transferencia bancaria. Es decir, que el Gobierno aumentará la deducción por hijo y adelantará los 2.500 euros en metálico antes de que se produzca la declaración. En el caso de Euskadi, esa fórmula sólo podría entrar en vigor si las diputaciones, que son las únicas competentes en materia fiscal y determinan las desgravaciones, reforman el IRPF para que la medida pueda aplicarse en Euskadi. El Gobierno vasco así lo entiende. "Las diputaciones podrían arbitrar un cambio en la normativa para que se beneficien de la ayuda las familias", apuntaron desde el Ejecutivo.

"Anuncio confuso"

Las madres trabajadoras podrán optar por las deducciones del IRPF, mientras que las que no trabajan fuera de casa y, por lo tanto, no cuentan con ingresos ni tienen obligación de realizar la declaración de la renta podrán percibir una pensión no contributiva. Ahí surge otra confusión, ya que las pensiones no contributivas también corresponde gestionar a las diputaciones y van dirigidas hacia un sector de la población especialmente desfavorecido. "El anuncio es confuso. A lo mejor, lo que ha tratado de decir la vicepresidenta es que será una ayuda directa, pero no en forma de pensión", matizan desde el Ejecutivo de Vitoria, a la espera de que conocer con detalle su regulación.

Las ayudas se tramitarán como un proyecto de ley que se aprobará el Consejo de Ministros la próxima semana y se debatirá en las Cortes de manera urgente, para que se puedan empezar a cobrar hacia el mes de noviembre. La nueva norma modificará la Ley del IRPF y la Ley General de la Seguridad Social y beneficiará a todas las familias que hayan tenido un hijo desde las cero horas del pasado 3 de julio (cuando el presidente hizo el anuncio) en adelante. Las familias que hayan tenido o adoptado un hijo desde esa fecha hasta la aprobación de la ley percibirán los 2.500 euros en el mes siguiente a su aprobación.

La medida ha pillado a las diputaciones en plena fase de constitución tras las elecciones municipales y forales del pasado 27 de mayo. Mientras que la de Vizcaya ya se ha puesto en marcha, la de Guipúzcoa y la de Álava aún no lo han hecho, y en el caso de esta última incluso se desconoce en el momento actual cómo será su composición y que partido la gobernará. En el caso de que fuera el PSE, podría mostrarse más proclive a la reforma, aunque en este terreno debe mantener la unidad de acción junto a los otros dos gobiernos forales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007