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CARTAS AL DIRECTOR

Más impuestos, menos acceso a la vivienda

Me asombra que el diario EL PAÍS califique de "poco original" y de "irresponsable" que las autonomías, y concretamente la Comunidad de Madrid, bajen los impuestos. Y que, además, lo haga con argumentos como el de la "incongruencia" con el equilibrio presupuestario y social de la nación.

En la pasada legislatura, los Presupuestos de la Comunidad han respetado en todo momento la Ley de Estabilidad; es decir, el Gobierno regional no ha gastado ni un euro más de lo que ha ingresado.

Este equilibrio ha sido compatible con las bajadas de impuestos y con un incremento de la recaudación en los tributos cedidos. Tan sólo hay que tener en cuenta que en 2006 se recaudaron en la Comunidad de Madrid casi 7.700 millones más que en 2002 por IRPF y otros 7.700 millones más en concepto de IVA, lo que supone que, del total nacional, se ha recaudado en nuestra Comunidad el 35% y el 44% de estos impuestos, respectivamente.

Es muy fácil decir, como hace el editorialista, que el modelo de gestión del Gobierno regional ofrece "serias dudas" o que "no contribuye a la cohesión fiscal del Estado". Pero cuando se contemplan los datos sobre la recaudación por IRPF, el IVA o las cotizaciones a la Seguridad Social en la Comunidad de Madrid, todo queda en una afirmación gratuita. De esta manera, los madrileños somos los españoles que más contribuimos a la caja común y al equilibrio "presupuestario y social". Y estamos orgullosos de ello. Los madrileños no nos declaramos en "estado de reclamación permanente de más fondos e inversiones", como se asegura. Sólo esperamos que el Gobierno central realice alguna de las obras públicas que Madrid necesita.

Mientras tanto, seguiremos ejerciendo nuestra capacidad normativa para bajar los impuestos y compensar, siquiera en parte, las desgravaciones a la adquisición de vivienda que el Gobierno de la nación ha rebajado. Porque son esas desgravaciones, y las ayudas directas, las que permiten a los ciudadanos con rentas más bajas acceder a una vivienda. Naturalmente que es posible bajar los precios si se eliminan las desgravaciones y se expulsa del mercado a una parte de la demanda. Pero no debemos olvidar que esa parte suele ser, casi siempre, la que más necesita acceder a la vivienda, su primera vivienda, que es la única que da derecho a desgravaciones y ayudas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de junio de 2007