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Reportaje:La desaparición de un gran economista

La obsesión de un reformista por la economía

Fallece Enrique Fuentes Quintana, impulsor de la reforma fiscal y clave en los Pactos de la Moncloa

El profesor Enrique Fuentes Quintana acostumbraba a enviar un tarjetón a los periodistas y a quienes escribieran algo de él o de las instituciones que representaba, agradeciendo o matizando algún aspecto. Lo analizaba y lo valoraba todo. Era así de meticuloso. Un hombre que ha sido clave en la historia económica de España.

Vicepresidente económico del Gobierno de transición con Adolfo Suárez, principal impulsor de la reforma fiscal y uno de los padres económicos de los Pactos de La Moncloa, Fuentes Quintana falleció la noche del miércoles en Madrid a consecuencia de la enfermedad de Alzheimer. Será enterrado hoy en su localidad palentina de Carrión de los Condes, donde nació en diciembre de 1923 dentro de una familia de juristas y agricultores que poseían una finca llamada Abadía de Bene Vívere. En verano, siguiendo la costumbre familiar, descansaba en El Sardinero, de Santander, donde le gustaba pasear y pasar las tardes de tertulia, con mucha economía (y también política) de por medio.

"Es un referente de todas las generaciones de economistas", según Pedro Solbes

Su figura y la contribución que tuvo en las reformas económicas de España fue destacada ayer desde todos los púlpitos sociales del país. El ministro de Economía, Pedro Solbes, resume en sus palabras el sentir generalizado sobre el papel clave que jugó en la historia político-económica española. "Es un referente de todas las generaciones de economistas", subrayó.

De cabeza privilegiada y productor infatigable de ideas, jalonó su currículo de títulos, cargos, condecoraciones, doctorados honoris causa, artículos y libros. Opositor empedernido, por esa vía sacó las cátedras en las universidades de Valladolid, Madrid y la de Educación a Distancia. También participó en el proyecto de lanzamiento de EL PAÍS y en enero de 1975 era uno de los más de 400 accionistas de la empresa editora de este diario, en el que sería un asiduo colaborador durante los primeros años de su existencia.

Era catedrático de Hacienda Pública y de Derecho Fiscal y, en la actualidad, Fuentes presidía la Real Academia de Ciencias Morales. En 1948 se doctoró en Derecho con una tesis sobre La teoría keynesiana y su posible aplicación a la economía española. En seguida, se doctoró en Políticas y Economía y fue la economía española la obsesión que marcó su carrera.

Tras haber ingresado en el Cuerpo de Técnicos Comerciales del Estado, algo que parecía obligado en esa época y durante mucho tiempo para destacar en la carrera funcionarial, fue nombrado director del Servicio de Estudios del Ministerio de Comercio donde se encargó de la revista Información Comercial Española. Ésta se convirtió en un foro privilegiado de doctrina económica desde donde participó, junto a otros jóvenes economistas, en la elaboración del Plan de Estabilización que significó en 1959 el milagro económico que rescató a España de la bancarrota en la que estaba sumida por la política autárquica impuesta por el franquismo tras la guerra civil.

Después fue director del Instituto de Estudios Fiscales del Ministerio de Hacienda, donde elaboró, en 1973, el Informe sobre el Sistema Tributario Español que sirvió de base al proceso de reforma fiscal iniciado en 1977. Dimitió en 1976 por discrepancias con el ministro de Hacienda, Juan Miguel Villar Mir. Reconocido como el mayor impulsor de la reforma fiscal, Fuentes Quintana obtuvo el 5 de mayo de 1989 el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.

Con la democracia en marcha, accedió a un escaño de senador por designación real en junio de 1977 y el 4 de julio de ese año, el presidente Adolfo Suárez le nombró ministro de Economía y vicepresidente segundo para Asuntos Económicos, puesto del que dimitió el 24 de febrero de 1978 por disconformidad con otros miembros del Gabinete. De fuerte carácter, aunque en el fondo fuera bondadoso, no se lo pensaba dos veces a la hora de las discrepancias. Pero de esa etapa lo importante que quedó para siempre fue su activa participación en otro de los hitos de la historia económica y política de España, los Pactos de La Moncloa. Posiblemente el que más junto a Fernando Abril Martorell, que le sucedería como superministro.

En diciembre de 1981, ya fuera de la actividad política, fue designado presidente de la Comisión de Mejora y Racionalización de la Seguridad Social. Un cargo peliagudo y que generaría controversias. Al frente de esa Comisión, fue centro de las críticas de la CEOE tras la ruptura de la Comisión tripartita para la reforma de la Seguridad Social. Precisamente, el que en aquellas fechas era secretario de la patronal, su paisano José María Cuevas, reseñó ayer la estela de "gran pensador" que siempre ha dejado Fuentes. Su sucesor en la presidencia de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, se centró en el protagonismo que tuvo en "la modernización de la economía en España". Desde los sindicatos, Toni Ferrer, secretario de Acción Sindical de UGT, se refirió a su apuesta por el diálogo social y "el reconocimiento de la participación de los agentes sociales en la economía".

Se volcó después en la docencia, una vocación que nunca perdió, como catedrático en la Universidad Complutense de Madrid y como conferenciante de la Fundación Fondo de Investigación Económica (FIES), de la que era director general en la actualidad, y de la Escuela Diplomática, de la UNED, del Colegio de Estudios Financieros, de ICADE... Junto con el catedrático de Derecho Administrativo Eduardo García de Enterría fue uno de los fundadores de la Escuela Libre de Derecho y Economía de Madrid, que se inauguró el 27 de abril de 1988 con la intención de potenciar la calidad de la docencia en el Derecho y la Economía.

También fue consejero del Banco de España, cargo que tuvo dejar en julio de 1994, cuando entró en vigor la Ley de Autonomía del Banco de España. El actual gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, se extendió en elogios tras resaltar su labor en los puestos que tuvo en la institución: "Economista excepcional y protagonista directo e inspirador de las principales reformas que se han llevado a cabo en España". "Fue una de las personas que más esfuerzos dedicó a la difusión del conocimiento de la economía y supo llevar sus conocimientos a la práctica", continuó Ordóñez.

Entre la infinidad de premios que coleccionó, destacan, el Príncipe de Asturias, el Jaume I de Economía de la Generalitat valenciana, por "su labor investigadora especialmente en los campos de la Hacienda pública, el comercio internacional, y el Rey Juan Carlos. Éste se otorga cada dos años a una personalidad que haya tenido una distinguida trayectoria científica o profesional en el ámbito de la economía, dentro del área de los países iberoamericanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de junio de 2007