Carod: "No se precisa más castellano en la escuela, sino más atención al catalán"

CiU se muestra cautelosa y el PP ve un "error" no dar más español

El vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod Rovira, confirmó ayer que la tercera hora semanal de castellano no se aplicará de forma generalizada en todas las escuelas. Serán los centros los que la implanten, según su realidad sociolingüística. Para Carod Rovira, "no existe justificación" para incrementar la docencia en castellano. "Si hay una lengua con necesidad de atención es el catalán", dijo.

Carod Rovira, que es también presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), presentó ayer las líneas generales del decreto de educación primaria, junto al consejero de Educación, el socialista, Ernest Maragall. Tanto ERC como el PSC e ICV, el tercer socio del Gobierno catalán, han estado semanas negociando el contenido del decreto sobre el que tenían discrepancias de fondo sobre el aumento de horas de castellano.

El incremento de dos a tres horas semanales de castellano fue decidido por el Ministerio de Educación a finales del año pasado. El ministerio lo hizo a través de un decreto estatal de obligado cumplimiento. Las discrepancias entre los socios del tripartito por este asunto ha retrasado el acuerdo hasta pasadas las elecciones del 27 de mayo.

En síntesis, el pacto alcanzadado permitirá que el Gobierno catalán apruebe a final de este mes o a primeros de julio el decreto de Primaria para que los centros empiecen a aplicarlo el curso que viene. Se introduce en el decreto el concepto de inmersión lingüística en catalán y se mantienen las horas de catalán, castellano y estructuras lingüísticas -éstas sirven para estudiar la estructura gramatical-, que serán en catalán. Los centros podrán impartir el próximo curso materias en castellano o usar esta lengua en actividades de libre disposición en función de un proyecto lingüístico propio que también incluirá lenguas extranjeras. Los proyectos de cada centro deberán ser aprobados por la Generalitat.

Tanto Maragall como Carod dijeron ayer que el decreto catalán respeta la legalidad y parte del nuevo Estatuto, que refuerza las competencias sobre educación del Gobierno catalán.

Pero la Generalitat quiere garantizar que no se pondrá en práctica "ningún plan aberrante" y que se adapta al marco legal, según subrayó Maragall. Los libros de texto, como todo el material didáctico que se utilice en las escuelas, estarán impresos en catalán, que es considerada en el decreto la lengua vehicular de la enseñanza.

El consejero de Educación destacó que el texto consensuado entre los tres partidos que forman el Gobierno catalán "defiende las competencias de Cataluña" y "es coherente" con los recursos por conflicto de competencia presentado ante el Tribunal Constitucional por la Generalitat.

Sobre la posibilidad de que el decreto sea recurrido por el Gobierno central, Maragall se mostró convencido de que cuenta con garantías jurídicas suficientes.

Desde la oposición, CiU, que se había opuesto a impartir más horas de castellano, se mostró prudente y expresó su temor a que el pacto sea una cortina de humo para calmar los ánimos de ERC. Su portavoz parlamentario, Felip Puig, dijo que si no fuese así se felicitarían por el nuevo texto. El PP, en cambio, lo criticó. La diputada Carina Mejías consideró "importantísimo" reforzar el catellano. "Es un error [no hacerlo] que pagaremos muy caro".

Por otra parte, el consejero Maragall, presentó ayer las cuentas de su departamento para el próximo presupuesto de la Generalitat, que previsiblemente aprobará el Parlament este mes. El gasto crecerá el 8% hasta los 4.540 millones. Educación absorbe el 16,5% del gasto total de la Generalitat.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 07 de junio de 2007.

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