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Francia expulsará a 25.000 inmigrantes irregulares este año

El Gobierno de Sarkozy aprobará en julio medidas para promover la identidad nacional

Brice Hortefeux, el titular de la polémica cartera de Inmigración, Integración, Identidad Nacional y Codesarrollo, se ha puesto como objetivo "alejar" (expulsar) de Francia a 25.000 inmigrantes irregulares durante 2007. "Los extranjeros sin papeles no tienen vocación de permanecer en Francia, sino de ser acompañados a sus países de origen, de forma voluntaria o forzada", indicaba ayer en un artículo publicado por Le Figaro.

Hortefeux justificaba la decisión del presidente, Nicolas Sarkozy, de crear un ministerio destinado a "controlar los flujos migratorios, favorecer la integración, promover la identidad francesa y alentar el codesarrollo".

El primer ministro, François Fillon, aseguró ayer que el proyecto de ley sobre inmigración será presentado al Parlamento en julio. Esta ley deberá desarrollar algunas de las ideas lanzadas por Sarkozy durante la campaña y también las apuntadas ayer por Hortefeux.

La mezcla de inmigración e identidad nacional fue uno de los temas estrella de la campaña electoral de Sarkozy, y un elemento decisivo en el proceso de vaciar de contenido diferencial el discurso del ultraderechista Jean-Marie Le Pen, que le sirvió para llevarse el voto de buena parte de los electores del Frente Nacional. Precisamente ayer, Le Pen lanzó un fuerte ataque contra la nueva ministra de Justicia, Rachida Dati, hija de padre argelino y madre marroquí, preguntando públicamente si había conservado doble nacionalidad y pidiéndole que renunciara a ello a menos que quisiera ser considerada como extranjera. El Gabinete de Dati ha dado la callada por respuesta.

Hortefeux, de 49 años, hombre de confianza de Sarkozy desde que éste entrara por primera vez en un Gobierno en 1993, y que fuera ministro delegado de Administraciones Territoriales dentro del Ministerio del Interior, lamenta que Francia haya carecido de una política de inmigración en los últimos 20 años. Para el ministro, vincular inmigración, integración e identidad "no tiene nada de vergonzoso". "La promoción de nuestra identidad no revela estrictamente ninguna hostilidad hacia los extranjeros ni afecta a la diversidad".

"Nos mantendremos muy firmes" sobre la expulsión -"alejamiento"- de los inmigrantes irregulares. "Gracias a la política pragmática del anterior Gobierno", señala Hortefeux, "los reenvíos efectivos a la frontera han aumentado un 140% entre 2002 y 2006". El objetivo de 2007 es "el alejamiento de 25.000 inmigrantes" en situación irregular. La firmeza, sin embargo, no es incompatible con la necesidad de ser "humanos". El derecho de asilo político seguirá siendo "una prioridad", asegura.

Los inmigrantes irregulares, escribe el ministro, "no tienen vocación de quedarse". En Francia, añade, la tasa de fecundidad es de cerca de dos niños por mujer, lo que asegura la renovación de las generaciones, en contraste con las tasas de entre 1,3 y 1,35 de países como España, Alemania e Italia y que suponen una disminución de la población activa. Hortefeux es partidario de una inmigración seleccionada, de "seleccionar mejor a los inmigrantes y alentar la inmigración por razones profesionales", ya que en Francia sólo el 7% de los permisos de residencia se conceden por razones profesionales. "Sin practicar un saqueo de cerebros, debemos favorecer su circulación", señalaen el artículo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de junio de 2007