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Elecciones 27M

Zapatero atribuye la corrupción urbanística a la Ley del Suelo de la etapa del PP

El presidente asegura en Murcia que no enfrentará a los españoles a causa del agua

Para empezar la campaña electoral, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, eligió como tema esencial la lucha contra la corrupción urbanística y la especulación salvaje. Y para esa denuncia nada mejor que Murcia, asolada por presuntas irregularidades y denuncias de enriquecimientos ilícitos. El líder del PSOE achacó a la recién derogada Ley del Suelo de 1998, del Gobierno del PP, haber favorecido "la corrupción urbanística" al permitir "el todo vale" en materia de suelo. También en Murcia aseguró que favorecerá las necesidades de agua de la región pero sin enfrentar a los españoles.

"Basta ya". Éste es el grito que dio Zapatero anoche en Murcia para simbolizar su firme propósito de "poner freno a los intereses privados, a los especuladores, a la corrupción urbanística que creció con la ley del PP de hace 10 años". De inmediato recordó que sólo hacía 24 horas que el Congreso de los Diputados había dado luz verde a la nueva Ley del Suelo que sustituye a la que partía de la filosofía de que "todo el suelo es urbanizable".

El PP se ha opuesto a esta nueva ley y el presidente del Gobierno se preguntó cómo es posible que Mariano Rajoy "todavía defienda que hay que liberalizar más el suelo". Y advirtió: "Vamos a perseguir a los que intentan lucrarse con la corrupción urbanística, con el dinero público".

Todas estas referencias al suelo y a la corrupción urbanística tuvieron un éxito notable, a juzgar por los aplausos con que le correspondieron los casi 7.000 murcianos que abarrotaban el Palacio de los Deportes. Éstos agradecían con sus muestras de entusiasmo que el líder socialista hubiera elegido Murcia para empezar la campaña electoral.

Murcia es precisamente una de las comunidades en las que el PP suele obtener sus resultados más espectaculares. Aunque en las pasadas elecciones el PSOE logró un avance sensible, los populares gozan de un colchón de votos más que mullido. Actualmente, la Cámara murciana se compone de 28 miembros del PP, 16 del PSOE y uno de Izquierda Unida. El PP sobrepasó seis puntos la mayoría absoluta. Ahora, los socialistas tienen un nuevo candidato, Pedro Saura, diputado nacional, en el que confían para achicar algunos espacios más de los que les separan con el PP.

La última encuesta del CIS confirma los augurios de los anteriores sondeos, según los cuales todo va a quedar igual. Pero tanto el candidato a la presidencia, Pedro Saura, como la aspirante a la alcaldía de la capital, María José Alarcón, dieron muestras de escasa resignación y derrocharon entusiasmo. Saura fue directamente contra el presidente de la comunidad autónoma, Ramón Luis Valcárcel, a quien acusó de querer mantenerse en el poder más tiempo "para que se enriquezcan más sus amigos y sus familiares".

El candidato murciano no habló del agua, asunto que ha traído de cabeza a los socialistas de esta región por llevar Zapatero adelante una política contraria al trasvase del Ebro. Ahora han levantado cabeza al tomar como argumento las infraestructuras que el Ejecutivo ha comprometido con esta región visitada continuamente por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona. El presidente aseguró que sería sensible a los problemas del agua de Murcia y ya está tomando medidas, pero "sin hacer demagogia ni enfrentar a los españoles de diferentes comunidades autónomas". Y a pesar de las necesidades del agua de esta región, el público que asistió a este primer mitin de Zapatero también le mostró su apoyo en este pasaje.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de mayo de 2007