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Elecciones 27M

M-30, se acabó (por fin)

Durante casi tres años, miles de madrileños han evitado circular por la M-30. La principal vía de circunvalación de la ciudad estaba invadida por grúas, máquinas y un verdadero ejército compuesto por más de 4.500 obreros. Además, en su interior se guardaba el arma definitiva: las dos tuneladoras más grandes del mundo, según los responsables municipales, bautizadas como Tizona y Dulcinea. Dos monstruos metálicos que han horadado las entrañas de la capital. Pero ahora los conductores ya pueden recorrer toda la M-30 sin temor a las máquinas, los cambios continuos de trazado y los peligrosos carriles retorcidos por las obras. El Ayuntamiento de Madrid estrena hoy, dos días antes del comienzo de la campaña electoral, el tramo que pone punto final al proyecto estrella del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón: el túnel sur del bypass sur, un atajo que permite atravesar el sur de la ciudad bajo tierra entre el Vicente Calderón y la carretera de Valencia (A-3). Sólo este subterráneo, que mide 5,9 kilómetros, ha costado 622 millones de euros.

4.500 personas han trabajado a diario durante tres años para construir 55 kilómetros de túneles. Nueve han muerto

La obra estrella del alcalde Gallardón ha costado 3.508 millones. El presupuesto inicial era un tercio más bajo

La colosal reforma del cinturón de la ciudad culmina hoy, dos días antes del inicio de la campaña electoral

Cuando hoy el alcalde inaugure el túnel, podrá respirar tranquilo. Al menos, de momento, porque los nuevos subterráneos ya han sufrido algún problema: tres inundaciones provocadas por roturas de colectores que discurren paralelos al Manzanares.

El proyecto de soterramiento de la M-30 está construido sobre una montaña de cifras mareantes. Sólo su coste asciende a 3.508 millones de euros (IVA incluido), según los responsables municipales. El presupuesto inicial era de 2.500 millones.

A mediados de 2004, la primera máquina desordenó el tráfico en la principal vía de circunvalación, que recorrían más de 300.000 vehículos diarios, desde entonces las empresas concesionarias de la obra -17 constructoras entre las que están las de mayor volumen de España- han reformado 20 tramos. Y han horadado bajo la antigua M-30 más de 25 kilómetros de túneles y casi otros 30 en vías de acceso, nudos, salidas y ramales de conexión con otras vías. El plan municipal, calificado como la infraestructura pública más cara de Europa, tiene ocho túneles que conectan varios distritos.

Algunos de los tramos más complejos han sido los dos túneles que se extienden junto al Manzanares. Este tramo, el más largo con casi ocho kilómetros, posibilita que el río se olvide de los coches, Junto a él habrá un gran parque. Aunque han tenido que ser talados 20.000 árboles.

Construir la serpiente subterránea ha costado la vida de nueve trabajadores, según el sindicato CC OO, y se han producido más de mil accidentes laborales. La gran obra ha tenido un fuerte rechazo vecinal y ha llegado a Bruselas por carecer (al no catalogarla el Ayuntamiento como autovía) de declaración de impacto medioambiental.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de mayo de 2007