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Entrevista:ANTONI ESTEVE | Presidente de Farmaindustria

"Esperamos del Gobierno una resolución favorable en el conflicto de las patentes"

El presidente de Farmaindustria, Antoni Esteve, vive como director de la patronal de los grandes laboratorios una situación ambigua. A los 49 años, este barcelonés lleva dos al frente de la empresa familiar, Laboratorios Esteve, que es a la vez una farmacéutica innovadora y un fabricante de genéricos. Desde esta doble posición vive el conflicto judicial con la patronal de fabricantes de genéricos, Aeseg, sobre las patentes. Pero rechaza culpar a Aeseg -ni la nombra-, y pide en cambio una actuación del Gobierno.

Pregunta. ¿Cómo vive el conflicto?

Respuesta. Estoy de acuerdo en que ha habido una polémica, pero no por la presencia de genéricos en el mercado. La industria innovadora cree que es necesario un mercado de genéricos sólido. La polémica se ha generado a raíz de la normativa que debe establecer cuándo un genérico entra en el mercado. Pero no debe existir conflicto, puesto que el sistema farmacéutico puede ganar en estabilidad si existe una armonización entre productos genéricos y productos innovadores.

"He de manifestar que no estamos satisfechos con la forma en que se ha desarrollado la ley del medicamento"

"La pobreza es un problema que se debería combatir con los medios necesarios, y no apuntando a la industria farmacéutica"

"La industria innovadora cree que es necesario un mercado de genéricos sólido. Pero no debe existir conflicto entre genéricos e innovadores"

P. ¿Cómo se llega a esa armonización?

R. Cuando existen unas normas que determinan cuándo un producto genérico puede entrar al mercado respetando las patentes. Esto da lugar, a su vez, a que la industria innovadora pueda continuar invirtiendo en nuevas invenciones, y aquí se genera un círculo virtuoso. ¿Qué ha ocurrido que ha generado polémica y gran decepción de la industria innovadora? Que la normativa se ha roto.

P. ¿Quién la ha roto?

R. Se ha legislado unilateralmente en favor de que los genéricos tengan un trato preferencial en el mercado. Esto ha creado un trastorno que nos lleva a la situación actual, donde la industria innovadora ve que sus intereses quedan altamente afectados, porque estamos obligados a reducir sustancialmente los precios y, por lo tanto, no disponemos del margen establecido internacionalmente para recuperar la inversión. Esto es muy perjudicial para ganar competitividad. Y nos demuestra nuestra insensibilidad a la hora de promover normativas que favorezcan la inversión, que es la razón de ser de la industria farmacéutica, que es la líder en inversión privada en I+D.

P. ¿La batalla legal por las patentes durará hasta 2012?

R. Espero que no. Estamos trabajando muy intensamente en promover soluciones favorables para todas las partes implicadas. De hecho, yo creo que estamos ante una verdadera oportunidad para que, de una vez por todas, el país apueste por la investigación. Por lo tanto pienso que seremos capaces entre todos -y Farmaindustria está poniendo de su parte todo lo que puede, pero también esperamos una reacción favorable por parte del Gobierno- de buscar una solución al tema.

P. ¿Qué solución?

R. El Gobierno tiene la oportunidad de intervenir, y lo tiene desde el punto de vista legal y de política industrial. Nosotros lo que esperamos del Gobierno es que apoye una resolución favorable en el conflicto de las patentes. Una resolución política es lo que va a desatascar definitivamente el tema.

P. ¿Cuánto dinero está en juego?

R. Yo no quiero caer en ese debate. Hay algo más importante: estamos hablando de la competitividad del país en materia de I+D. Y, lógicamente, estamos hablando de una situación de vacío en materia legal. ¿Que cuánto supone proteger estos productos hasta el 2012? Pues estamos hablando, probablemente, de unos 1.500 millones de euros.

P. Hablando de patentes, ¿qué opinan del conflicto entre Novartis y el Gobierno indio?

R. Es un caso completamente distinto. Ahí se está hablando de la licencia obligatoria y la ratificación de los acuerdos internacionales en materia de patentes. Lo que esperamos es que haya una resolución positiva.

P. ¿Positiva para quién?

R. Para que se puedan conciliar los intereses de la investigación, defendidos por Novartis, con los intereses de tipo humanitario. Desgraciadamente, la pobreza es un problema que se debería combatir con los medios necesarios y no necesariamente apuntando a la industria farmacéutica como la responsable de que el acceso a los productos innovadores no sea posible. Hay una cierta demagogia al respecto.

P. ¿Qué opinan de la ley del medicamento española?

R. He de manifestar que no estamos satisfechos de la forma cómo se ha desarrollado, puesto que entendíamos que la ley ofrecía una oportunidad para que todas las partes implicadas pudieran participar en una ley que realmente fuera una verdadera mejora para el futuro. Estamos en una situación delicada puesto que en acceso a los nuevos productos y reconocimiento de la innovación no hemos logrado avanzar. Aún así insistimos en la importancia que tiene participar en ese marco normativo.

P. ¿Quedan temas pendientes?

R. Es verdad que el tiempo avanza y cada vez quedan menos temas. Cada vez estamos menos esperanzados de que al final el producto final sea el deseado. Sin embargo, no perdemos la confianza en que seremos capaces de entender que merece la pena el debate, porque estamos hablando de temas muy serios.

P. ¿Cree que están bien tratados por el Gobierno?

R. Pensamos que tenemos mucho que hacer en el país como sector industrial. Estamos demasiado asignados al Ministerio de Sanidad. Necesitamos un Ministerio de Industria que nos apoye en materia de desarrollo empresarial y en materias propias de I+D, como patentes; un Ministerio de Educación que nos apoye a la hora de establecer unas redes sólidas de investigación; un Ministerio de Economía que entienda bajo qué marco podemos desarrollar nuestra actividad. Necesitamos, en definitiva, un Gobierno que con una voz única pueda establecer ese marco que es absolutamente necesario para el desarrollo de nuestra industria, que es peculiar. Por lo tanto, insistimos y seguiremos insistiendo en que deberemos establecer una política singular para este sector. Tenga en cuenta que el sector farmacéutico no cuenta por parte del Gobierno con ninguna ayuda en materia de I+D.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de mayo de 2007