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Reportaje:

Una catedral bajo tierra

San Sebastián rescata del olvido unos depósitos de agua centenarios para transformarlos es un museo temático

Dos grandes naves de piedra subterráneas que habían quedado condenadas a su destrucción se transformarán en un plazo de cuatro años en el denominado "parque del agua y la biodiversidad". Son unos depósitos de agua potable ubicados en las faldas del monte Ulía de San Sebastián (a escasos 200 metros del restaurante Arzak) que fueron construidos a fines del XIX y dejaron de utilizarse en 1982.

Los dos grandes tanques, que ocupan 3.500 metros cuadrados, están ocultos bajo el subsuelo de una estupenda finca donde están ubicados los viveros de plantas municipales. El Ayuntamiento había ignorado la existencia de estos depósitos en su Plan General vigente desde 1995 y planeó construir una treintena de viviendas unifamiliares en este lugar, una parcela de unos 14.000 metros cuadrados de extensión en total.

La protesta de los vecinos de Ulía ha permitido conservar los antiguos tanques

Entonces llegó la protesta vecinal. Reunieron cerca de 1.500 firmas para exigir al consistorio la preservación de este "tesoro oculto" de Ulía. Un estudio de la Sociedad de Ciencias Aranzadi avaló la preocupación de los ciudadanos y desaconsejó construir cualquier tipo de edificación sobre los depósitos. Llamados Soroborda y Buskando, están considerados "uno de los valores arquitectónicos más destacados de San Sebastián" e "interesantes ejemplos de la arquitectura pública de finales del XIX".

El de Soroborda fue construido en 1871 y dos décadas después el de Buskando. En esos años, San Sebastián estaba en plena fase de expansión tras el derribo de las murallas. Los depósitos servían para abastecer a los habitantes de los barrios de Ulía, Gros y Egia. Ambos tienen una altura de 6,5 metros y capacidad para almacenar 13.000 metros cúbicos de agua en total. Están construidos en piedra, tienen los techos abovedados y están sujetados por pilares. Son, según Aranzadi, de un valor "excepcional" y su grado de conservación es "excelente".

El Ayuntamiento se plegó finalmente a las reivindicaciones vecinales y acordó, en un pleno celebrado en noviembre pasado, conservar los antiguos tanques de agua. El alcalde, el socialista Odón Elorza, giró ayer una visita al lugar y anunció que los depósitos van a formar parte de un proyecto museográfico dedicado al agua. A punto de comenzar la campaña electoral, Elorza explicó que su iniciativa está en ciernes y necesitará unos cuatro años para ser una realidad. Y calculó que el coste podría elevarse a diez millones de euros. Además de la construcción de las viviendas unifamiliares en los aledaños, en la parte superior de los depósitos se habilitará un parque urbano para uso y disfrute de los vecinos de Ulía. Los viveros se trasladarán al recinto de Lau Haizeta, en Altza.

El futuro parque del agua explicará a los visitantes el ciclo integral del agua y ofrecerá talleres y actividades relacionadas con este bien, según explicó Enrique Noain, presidente de Aguas del Añarbe, entidad que participará en el proyecto museográfico. Con esta iniciativa, San Sebastián se dota de otro centro temático, entre los que figuran el Centro de Recursos Medioambientales, en Cristina Enea; el Museo del Cemento, en Añorga; el Instituto de Derechos Humanos que se abrirá en Aiete, y el de la historia de la ciudad, previsto en el monte Urgull.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de abril de 2007