Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La policía busca en Galicia al líder de una secta sospechosa de 1.000 abusos a menores

El fugitivo es el músico alemán Oliver Shanti, presunto implicado en 116 delitos sexuales

La policía busca en España, más concretamente en Galicia, a un músico alemán por su presunta implicación en 116 casos de abuso de menores y ser líder de una secta a la que la policía germánica relaciona con 1.000 delitos de este tipo. Las autoridades de Múnich han informado de que la secta, que tuvo su origen en esa ciudad, se asentó después en Vila Nova de Cerveira (norte de Portugal). Pero en la actualidad ha abandonado esta localidad y se sospecha que se ha trasladado hacia Galicia. El presunto dirigente ha sido detectado en alguna ocasión en Tui (Pontevedra).

Ulrich Schulz, de 58 años, de complexión gruesa, 1,86 de estatura, es conocido en el mundo de la música por el nombre de Oliver Shanti, aunque en otras ocasiones ha usado los de Olivier Serano y Olivier Serano Alve. Como tal ha grabado más de una docena de discos de música chill out y de relajación, con títulos como Alhambra, Man Heaven Earth,Tai Chi, Seven Times Seven, y Circles of Life (este último es posiblemente el más conocido entre los aficionados a los ritmos indios y orientales). Algunas de estas obras, según figura en sus carátulas, están grabadas con acompañamiento de la Royal Philharmonic Orchestra de Londres. El último trabajo musical de este artista, nacido el 16 de noviembre de 1948 en Hamburgo, data del año 2002.

Según fuentes policiales, Oliver Shanti fundó una secta en Baviera, en torno a 1980. Y, sirviéndose de su posición de liderazgo, habría abusado sexualmente de multitud de menores, tanto chicos como chicas. Las autoridades alemanas le suponen implicado en al menos 116 casos de abusos sexuales y le relacionan con un total de 1.000 delitos de este tipo, según información del Cuerpo Nacional de Policía.

Las fuentes policiales españolas ignoran por qué Oliver Shanti no empezó a ser buscado por las autoridades alemanas hasta después del año 2002. En esa fecha, Alemania cursó una orden internacional de busca y captura del supuesto pederasta, ante la creencia de que había abandonado Múnich y se había refugiado en el norte de Portugal.

Hace unos meses, la policía de Baviera tuvo noticias de que el fugitivo y sus seguidores habían adquirido una finca en Vila Nova de Cerveira, un municipio portugués que dista sólo 18 kilómetros de Tui (Pontevedra). En esta localidad fue visto acompañado habitualmente de un joven portugués. Pero las investigaciones realizadas en esa localidad lusitana no han arrojado resultado positivo ni han aportado pistas sobre el paradero del supuesto dirigente de la secta.

Las autoridades alemanas ofrecen una recompensa de 3.000 euros a quien facilite una información que conduzca a su detención, según se hace constar en la página web www.polizei.bayern.de/fahndung/personen/straftaeter/bekannt/index.html/7013. A la vez ha difundido un retrato robot en el que el buscado aparece con el cabello esculpido y con la barba más recortada que en las fotos que hay de él.

El Grupo de Localización de Fugitivos de la policía española también ha sido movilizado en busca del rastro del supuesto pederasta, ante la sospecha de que éste se haya refugiado en algún punto de Galicia próximo al norte de Portugal.

Las pesquisas realizadas en la zona sur de Galicia han permitido recoger testimonios de personas que dicen haber visto en varias ocasiones a Ulrich Schulz u Oliver Shanti en la playa de Samil (Vigo), que al caer la tarde es una de las más frecuentadas por jóvenes en la región. Él habría aprovechado esa circunstancia para captar a algún adolescente.

Otra pista que siguen los investigadores es el fármaco antidepresivo que este individuo suele tomar. Se trata del medicamento Seroxat o bien Lithium, que está indicado para el tratamiento de trastornos obsesivo-compulsivos. En alguna ocasión lo ha comprado en la localidad pontevedresa de Tui, lo que confirma las sospechas de que el buscado pueda hallarse oculto en esta zona.

La policía también ha seguido el rastro del supuesto pedófilo en Ibiza, donde varios ciudadanos dicen haberlo visto sobre todo en locales y ambientes de personas aficionadas a la música india y a la filosofía oriental. Pero en esta ocasión tampoco ha logrado una pista sólida.

La policía alemana imputa al músico su presunta implicación en 116 casos de abusos sexuales sobre menores -tanto niños como niñas y adolescentes a los que supuestamente atrajo mediante engaños- además de tener vinculación con un total de 1.000 delitos similares atribuibles a él mismo y a los adeptos a su secta.

Los problemas de Oliver Shanti con la justicia comenzaron en 2002, cuando un matrimonio alemán denunció los abusos sufridos por un hijo suyo. Al hacerlo dijeron que no querían vengarse del músico, sino impedir que pudiera hacer lo mismo con otros menores.

Una barcaza en el Miño

Desde el año 2002, las autoridades alemanas han buceado en la vida de Ulrich Schulz (nombre real del músico Oliver Shanti) con la esperanza de encontrar un hilo que permita descubrir su paradero. A la vez, han solicitado la colaboración de las policías europeas.

Diversas informaciones permiten a la policía española sospechar que Oliver Shanti vive en una barcaza con la que suele desplazarse por el río Miño, entre Galicia y el norte de Portugal. "La práctica desaparición de las fronteras y de los controles consiguientes facilita que este individuo pueda moverse con relativa tranquilidad por esta zona", señala un miembro del Cuerpo Nacional de Policía.

Siendo adolescente, Oliver Shanti vivió en París, Amsterdam, Berlín, California, y África del norte. En su juventud se ganó la vida cantando en clubs nocturnos y haciendo los más diversos trabajos.

En 1973 desapareció de Europa. Años después fue descubierto en la India, donde trabajaba en un hospital que él mismo había fundado. En la década de los 80 sus amigos le convencieron para que volviera al Viejo Continente. A partir de ahí grabó más de una docena de discos que tuvieron cierto éxito entre los aficionados a la música india y de relajación. Oliver Shanti estuvo emparejado años atrás con una alemana que es 11 años más joven que él, la cual tampoco ha sido localizada, según las fuentes informantes. Esta mujer aportó a la pareja un hijo, que ahora tiene 15 años, fruto de un anterior matrimonio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de abril de 2007

Más información