Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Universitarios españoles en el Reino Unido

Los portugueses vienen a España y los españoles vamos al Reino Unido. Vine al Reino Unido hace dos años porque mis condiciones de trabajo en España eran lamentables: licenciada en ciencias ambientales, lo único que pude conseguir es una beca de 900 euros en la que no cotizaba a la Seguridad Social y en la que me exigían tener coche propio. Esta situación me obligaba a vivir en la casa de mis padres, porque con 900 euros no podía pagar un alquiler en Madrid más todos mis gastos. Tras año y medio en esas circunstancias, sin ver evolución alguna en mi situación laboral en España, indignada con las condiciones que mi país me ofrecía después de haber estado cinco años en la universidad y año y medio trabajando, emigré al Reino Unido para mejorar mi inglés y buscar un futuro mejor.

Una vez aquí encontré un master en una universidad de Glasgow valorado en unos 4.500 euros que la Unión Europea pagó íntegro. Paradójicamente, un año antes no pude encontrar ningún tipo de ayuda económica para estudiar un master en la misma materia en ninguna universidad de España. Ahora tengo un trabajo en el que me pagan un sueldo que me permite vivir independiente, el alquiler de mi piso es a un precio razonable, y estoy pensando seriamente en comprarme una casa porque los precios de la vivienda son acordes con los sueldos y el banco te financia el 100% del valor de la vivienda desde el primer día que firmas un contrato indefinido. Mi hipoteca sería a unos 15 o 20 años, destinando cada mes aproximadamente un 30% de mi sueldo para pagarla, algo razonable si lo comparas con cualquier hipoteca que mis amigas tienen en Madrid. Ciudades como Londres, Edimburgo o Manchester están llenas de jóvenes españoles buscando unas condiciones mínimas de vivienda y trabajo que España no nos ofrece. Universitarios, de entre 23-28 años, desencantados con España, venimos al Reino Unido para estudiar inglés y nos damos cuenta de que este país ofrece muchas más oportunidades, eso sí, trabajando duro. Pero si de algo me he dado cuenta en estos dos años es que los jóvenes universitarios en España estamos muy bien preparados, tenemos un nivel académico muy bueno y trabajamos muy duro. Es una pena que España nos esté dejando escapar de esta manera, porque España nos necesita.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de abril de 2007