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La UE ha donado un 30% más a Palestina en 2006 pese al bloqueo

Después del triunfo de Hamás en las elecciones de enero de 2006, el Gobierno palestino fue sometido a un bloqueo económico aún vigente. Pero ello no significa que los donantes hayan cerrado el grifo del dinero. Al contrario. La UE ha aportado el año pasado casi 700 millones de euros, alrededor del 30% más que el ejercicio anterior.

No obstante, las ayudas se han canalizado a las cuentas corrientes de los palestinos más pobres y los funcionarios, sorteando al Ejecutivo islamista. Los proyectos productivos han sido abandonados, lamentan políticos y empresarios palestinos.

Nunca se había desembolsado tanto dinero y jamás había servido para tan poco. Sumadas las ayudas de la UE a las de Naciones Unidas y los países musulmanes, los palestinos recibieron en 2006 alrededor de 900 millones de euros, 150 más que en el año precedente. Pero los fondos fueron ingresados directamente a los beneficiarios, impidiendo una actividad económica normalizada. Aunque no es poco, sólo sirve para que el hambre no aparezca en Cisjordania y Gaza. Aunque los datos de desnutrición sean alarmantes.

El embargo al Gobierno de unidad nacional encabezado por el islamista Ismail Haniya es uno de los asuntos candentes que está abordando el ministro de Finanzas, Salam Fayad, con los diplomáticos occidentales que desde el lunes hacen cola ante su despacho. Ayer fue el turno del enviado de la UE para Oriente Próximo, Marc Otte. De momento, EE UU asegura que no va a ser levantado el bloqueo, aunque varios países europeos, entre ellos Francia, declararon su intención de pasar página.

Hay cierto hastío. Los palestinos están hartos de caridad. "No se está invirtiendo nada en desarrollo económico y no se utiliza el dinero de manera eficiente. Recibimos más ayuda que nadie en el mundo, pero el 90% de esa ayuda retorna a los países donantes. Necesitamos la comida. Gracias. Pero, ¿de verdad están ayudando a Palestina?", se pregunta el presidente de la Federación Palestina de Industrias, Bassim Khoury.

Cierre de fábricas

Este presidente de una compañía farmacéutica aseguraba en una reunión con periodistas días atrás que de las 44.000 fábricas que funcionaban en los territorios ocupados, 900 han cerrado en los dos últimos años. "Siempre ha habido emigración de personas, pero lo peor es que ahora emigran empresas", afirmó.

Khoury aporta datos esclarecedores sobre la pavorosa crisis económica que padecen los cuatro millones de habitantes de Cisjordania y Gaza: "La renta per cápita palestina en 1993 era de 2.000 dólares y en 2005 se desplomó hasta 1.300 dólares. Si el producto interior bruto fue de 4.456 millones de dólares en 2005, al año siguiente fue de 4.100 millones".

Como tantos dirigentes políticos y empresarios, Khoury opina que, mucho más que las ayudas, se necesita que la comunidad internacional presione a Israel para que permita la libertad de movimientos en los territorios ocupados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de marzo de 2007