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Política y energía en el Magreb

Argelia anuncia una subida del precio del gas a España en víspera de la visita de los Reyes

El reciente apoyo de Zapatero al proyecto de Marruecos para el Sáhara molesta en Argel

La primera visita de los Reyes de España a Argelia en 24 años se inicia hoy en un ambiente algo enrarecido. Las autoridades argelinas reprochan al Gobierno español el apoyo al proyecto de autonomía que Marruecos ultima para el Sáhara Occidental. Y, en los últimos meses, han endurecido su posición en el sector energético, un pulso que reafirmaron ayer mismo con el anuncio de una subida de precios en el gasoducto que abastece a España. Don Juan Carlos y doña Sofía permanecerán tres días en Argelia, acompañados por los ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y de Industria, Joan Clos.

Argelia es el principal suministrador de gas natural del mercado español. Aporta un tercio de lo que se importa y, sobre todo, alimenta el único gasoducto que conecta a España con un suministrador internacional. La firma española Gas Natural y la empresa estatal argelina Sonatrach negocian la renovación de contratos de este gasoducto, que enlaza a través de Marruecos. Pero ayer, el ministro de Energía argelino, Chakib Khelil, irrumpió en la discusión y anunció una subida del precio en estos contratos "para alinearlos con los precios internacionales".

El ministro argelino hizo este anuncio en declaraciones a la emisora en francés de la radio nacional argelina. Khelil adelantó incluso la magnitud de la subida: "Será un dolar por millón de unidades térmicas más de lo que se factura actualmente". Un incremento con el que el Ejecutivo argelino, a través de Sonatrach, prevé ingresar 150 millones de dólares adicionales (113 millones de euros) al año.

Gas Natural, la empresa que compra el 75% del gas que pasa por el gasoducto (el resto corresponde a la portuguesa Transgas), no quiso ayer entrar al trapo de las declaraciones de Khelil. Una portavoz recalcó que las condiciones de sus contratos "son confidenciales" y advirtió de que la negociación está aún abierta.

El endurecimiento de la posición argelina tiene mucho que ver con la vía abierta por otros países productores (singularmente, Venezuela y Bolivia), que han reforzado el control estatal de la extracción y comercialización de los hidrocarburos. En su última visita a España, en febrero, Khelil no tuvo reparos en señalar al ejemplo andino al explicar las nuevas líneas maestras de su política energética: impuestos (hasta un 50%) sobre los beneficios extraordinarios de las empresas extranjeras que no tengan cláusula de revisión cuando los precios internacionales se disparen y renegociación de las condiciones de los contratos que expiren.

Esa vía ha llevado a Bolivia a lograr subidas espectaculares en el precio del gas que vende a Brasil (de 1,2 a 4,2 dólares por millón de unidades térmicas en el último contrato) o Argentina (de 3,5 a 5,5 dólares). Un incremento que aún no alcanza el precio medio que pagó Estados Unidos (7 dólares) en 2006. En el caso de España, el cálculo es complejo: el precio medio de los 12.000 millones de metros cúbicos que pasan por el gasoducto, según los números argelinos, es de 4,3 dólares, pero Khelil no precisó si la subida de un dólar se aplicaría a todos los contratos y Gas Natural tampoco lo aclaró.

En las últimas semanas, los flancos energéticos con Argelia se multiplican. Clos planteó a Khelil que facilitase la entrada de Gas Natural en el consorcio que construye un segundo gasoducto con Argelia, una gestión que llenó de perplejidad a las firmas españolas (Iberdrola, Cepsa y Endesa) que ya participan en él. Khelil se mostró favorable, pero afirmó que esperaba el beneplácito de Clos a una propuesta que sí despierta el recelo unánime de las empresas españolas: la autorización a Sonatrach para que pueda vender su gas directamente a los consumidores españoles.

Críticas

Más tradicional es el otro foco de tensión, el Sáhara. El viaje de los Reyes ha tardado 33 meses en concretarse desde que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, lo anunciara en julio de 2004 en Argel. Durante esos dos años y medio don Juan Carlos visitó dos veces Marruecos. Y Zapatero, suscribió la semana pasada en Rabar un comunicado conjunto en el que manifestaba su "interés" por el proyecto de autonomía marroquí en el Sáhara En sus declaraciones el jefe del Gobierno fue algo más allá en su respaldo a la iniciativa de Rabat aunque siempre subrayó que debía contar con Naciones Unidas.

Unas 48 horas después, el Ministerio de Asuntos Exteriores argelino reiteró que el referéndum de autodeterminación es "necesario e insustituible". Ayer fue la prensa argelina la que arremetió contra el Ejecutivo español. "Nadie puede afirmar que la escala del rey de España en Argel puede constituir un contrapeso a las iniciativas españoles a favor de Marruecos", indicó el diario L'Expression. "Es evidente que España tiene intereses económicos y territoriales que le aconsejan mantener buenas relaciones con Marruecos". "Pero eso también se aplica a Argelia", recalcó Le Quotidien d'Oran.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de marzo de 2007