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Sanidad oculta el resultado de la investigación sobre el brote bacteriano del 12 de Octubre

La Consejería no ha revelado si un cuarto bebé murió a causa de la infección

La Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad ha dado por concluida, en menos de una semana, la investigación epidemiológica sobre el brote de Klebsiella pneumoniae que ha causado la muerte de tres bebés prematuros en la UCI de neonatos del hospital 12 de Octubre.

Las conclusiones hechas públicas, recogidas en un comunicado de cuatro párrafos, dejan sin resolver si el número de fallecidos ha sido de tres o cuatro; qué ha ocurrido con 13 afectados sobre los que no ha informado; y cuál ha sido la sucesión de diagnósticos desde el 1 de junio, fecha del primero. Salud Pública y el hospital han declinado reiteradamente responder a estas preguntas en los seis últimos días.

El hospital alertó el día 28 de febrero de que la infección afectaba a 16 neonatos

Salud Pública afirma que "las medidas de control universalmente aceptadas son las que ha adoptado el 12 de Octubre, por lo que el centro ha actuado correctamente". Salud Pública admite que "no ha podido identificarse claramente el foco de la infección registrada, tal y como ocurre frecuentemente en los casos de transmisión de bacterias de alta resistencia en el ámbito hospitalario" y reitera el papel de la klebsiella en los brotes hospitalarios "pese a las distintas estrategias de vigilancia y prevención".

La información ofrecida por Sanidad sobre el brote ha sido muy escueta: el día 26 falleció el primer bebé prematuro (sin decir cuando le fue diagnosticada la infección) y que cuatro días más tarde, el viernes 2 de marzo, murieron otros dos.

Entre estas dos fechas, el día 28, el hospital alertó a Salud Pública de que su UCI de neonatos sufría un brote por klebsiella. En esta alerta, el hospital informó de que 16 bebés habían resultado "infectados o colonizados". Esto último significa que la bacteria ha sido encontrada en la piel o las mucosas del bebé, pero sin haber desarrollado complicaciones.

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La alerta del día 28 añade que la primera infección fue diagnosticada el 1 de febrero y que hasta entonces se habían producido dos muertes (a las que habría que sumar las dos ocurridas el 2 de marzo).

Sanidad no ha informado sobre esta cuarta muerte, aunque una mujer ecuatoriana denunció ante la Asociación el Defensor del Paciente (Adepa) que su hijo murió el día 3 de febrero "por el mismo motivo". "Presumiblemente, es el que la alerta del hospital refiere como diagnosticado el día 1", afirmaron el martes fuentes jurídicas de Adepa tras hablar con ella.

"Esta madre, que había mostrado mucho interés en llevar a los tribunales, cambió de opinión tras reunirse con representantes de la Consejería de Sanidad", explica Carmen Flores, de Adepa. A preguntas de EL PAÍS, la mujer afirmó: "No puedo decir nada".

El padre de otro de los bebés fallecidos, también ecuatoriano, confirmó que "la consejería ha dicho que si el tema se lleva a los tribunales, tardará dos o tres años en solventarse y que ellos lo arreglarán en dos o tres semanas". "Yo primero quería denunciar, pero ahora no sé, lo tengo que pensar, porque Sanidad dice que llevará la investigación hasta el final, depurará responsabilidades y asumirá cualquier daño", explicó este padre el pasado miércoles, el mismo día que Salud Pública cerró la investigación alabando la actuación del hospital.

Un portavoz de Sanidad, por su parte, indicó que su oficina del Defensor del Paciente (no confundir con Adepa) "se ha ofrecido a atender e informar en todo momento a los padres de los fallecidos", pero negó "rotundamente" que se haya planteado algún tipo de indemnización económica.

Un experto en Salud Pública y otro en Medicina Preventiva, ambos trabajadores de la sanidad pública, explicaron que "la presencia de esta bacteria es común en los hospitales, aunque un brote con esta mortalidad es muy poco frecuente".

"El estudio epidemiológico sirve para identificar el primer caso y ver si es posible averiguar cómo ha llegado la bacteria a la UCI. Otra cuestión clave es identificar el segundo caso, el tercero y así sucesivamente hasta completar todos los contagios", siguen estos expertos sanitarios.

"Para esto sirven los estudios epidemiológicos, para identificar las vías de infección y contagio dentro del servicio afectado por el brote. Es la única forma de adoptar medidas que los eviten en el futuro", sostiene el experto en Salud Pública. El de Medicina Preventiva añade que "aunque es cierto que es inevitable la presencia de bacterias en los hospitales, también lo es que sólo se aprende a combatirlos de forma eficaz desde la autocrítica y no desde la complacencia".

Sobre la firma

Oriol Güell

Redactor de temas sanitarios, área a la que ha dedicado la mitad de los más de 20 años que lleva en EL PAÍS. También ha formado parte del equipo de investigación del diario y escribió con Luís Montes el libro ‘El caso Leganés’. Es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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