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Informe de la ONU sobre las drogas

La producción de hachís en Marruecos cae un 62% por la erradicación y la sequía

La superficie dedicada al cultivo de cannabis bajó un 40% en 2005, hasta 72.500 hectáreas

El dato es espectacular. La superficie dedicada en Marruecos al cultivo de cannabis disminuyó un 40% en 2005 con relación al año anterior -quedó reducida a 72.500 hectáreas-, y la producción de resina de cannabis cayó nada menos que un 62% (1.066 toneladas). Las cifras figuran en el último informe de la Agencia de Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (ONUDC, según sus iniciales inglesas), que será dado a conocer el próximo jueves en Viena. Hasta ahora, Marruecos era el primer productor del mundo de hachís, un liderazgo del que está a punto de ser desbancado.

En 2003, la Agencia del Norte, un organismo público marroquí, y ONUDC difundieron un primer estudio conjunto sobre el cultivo de droga efectuado, en parte, gracias a la utilización de satélites.

Hace cuatro años, 134.000 hectáreas de las cinco provincias septentrionales de Marruecos -el 27% de la superficie agrícola del Rif- estaban dedicadas al cultivo de cannabis, del que se producían 47.000 toneladas brutas, que corresponden a 3.080 toneladas de hachís.

Su valor comercial se elevaba a 12.000 millones de dólares (9.230 millones de euros), de los que sólo 214 millones (165 millones de euros) revertían a los cultivadores rifeños. El 66% de las explotaciones agrícolas del Rif plantaban hachís.

La situación está ahora cambiando a marchas forzadas. ONUDC atribuye el brusco recorte a dos factores: "(...) las condiciones climáticas desfavorables [sequía] junto con una campaña exitosa de erradicación que incluye advertencias a los cultivadores y arranque mecánico de la cosecha". Éste se ha llevado a cabo, suscitando las protestas de los campesinos, en la provincia de Larache, que ha sido declarada "sin droga".

"Dados los resultados positivos de los esfuerzos de erradicación en 2005 [en Larache] y como parte de su estrategia nacional de control de las drogas, el Gobierno de Marruecos ha iniciado una nueva iniciativa de erradicación con el objetivo de acabar con el cultivo de cannabis en la provincia de Taunate", recalca el informe.

"Ningún otro país productor en el mundo ha hecho tantos esfuerzos y ha obtenido tantos éxitos", señaló, la semana pasada, el ministro de Interior de Marruecos, Chakib Benmoussa, en declaraciones a este periódico.

Corazón del Rif

Larache y Taunate son áreas en las que el cultivo del hachís es un fenómeno reciente. En las provincias de Chauén y Alhucemas, en el corazón del Rif, tiene, en cambio, una larga tradición y es difícil que sus campesinos encuentren alternativas. La tarea de Rabat será allí mucho más difícil.

Paralelamente, la policía marroquí detuvo, a finales del verano, a un importante narcotraficante, Mohamed Kharraz, que delató a sus cómplices. Dos decenas de policías, gendarmes y agentes de la policía secreta fueron entonces apresados y llevados ante los tribunales, incluido Abdelaziz Izzou, responsable de la seguridad de los palacios reales.

"Para consolidar estos éxitos es necesario que en Europa se logre una disminución de la demanda", insistió Benmussa. "Si no se consigue, nuestros éxitos serán efímeros", concluyó.

Los logros de Marruecos son una excepción en el continente africano. "La cuota de África en el tráfico global de hierba de cannabis y de resina está en constante aumento, como queda demostrado por los numerosos alijos de hierba y de resina de cannabis efectuados en África", subraya UNODC. En el continente tuvieron lugar el 30% de las incautaciones mundiales. Hace una década sólo suponían el 16%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de febrero de 2007