Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El cardenal Rouco tacha de "calvario" el conflicto con el Gobierno por la religión

El Gobierno socialista no tiene contentos a los obispos pese a haberles mejorado generosamente la financiación, a juzgar por lo dicho ayer por el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco. Arropado por numerosos dirigentes del PP y ningún representante del Gobierno ni del PSOE -sí estuvo, en lugar destacado, el defensor del Pueblo, Enrique Múgica-, el prelado compareció ante el Foro de la Nueva Sociedad en un lujoso hotel de Madrid, en un desayuno que incluyó un discurso de alto contenido filosófico y, más tarde, un largo coloquio. "Tenemos un problema grave, serio.

Es una especie de calvario el que vivimos", dijo sobre la legislación del Ejecutivo en materia educativa.

El cardenal reconoció que el calvario por el que camina hoy el episcopado viene de décadas atrás, pero que puede empeorar seriamente, al menos por lo que se refiere a la clase de religión en la escuela pública. "Si seguimos nosotros pacientemente esa subida al calvario, a lo mejor algún día vemos el triunfo de la resurrección", ironizó.

Según Rouco, "va a ser muy difícil que la Iglesia católica guarde su identidad en la asignatura de religión si es el Gobierno quien nombra a sus profesores y no las diócesis, como hasta ahora". También llamó la atención sobre que un Estado neutral, como España, "marque un programa de contenidos para la nueva asignatura Educación para la Ciudadanía".

"La objeción de conciencia de los padres, la reserva de conciencia para que sus hijos no reciban esta materia puede estar justificada. Leyendo los objetivos de Educación para la Ciudadanía, el temario y los criterios de evaluación, nos encontramos con un programa de antropología filosófico impuesto por el Estado", sentenció.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de febrero de 2007