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Crítica:

Ridículo criminal

Tratándose de un producto de gran presupuesto sobre un tema tan dolorosamente atroz como los asesinatos de mujeres en la localidad mexicana de Ciudad Juárez, difícilmente se puede encontrar una película más ridícula, ineficaz, banal, risible y desvergonzada.

He aquí unas pistas para corroborar la afirmación.

Razones políticas: se lanzan acusaciones de peso sobre la connivencia criminal de los poderes ejecutivo y judicial, tanto de México como de EE UU, pero apenas se apunta como material probatorio la puesta en peligro del Tratado de Libre Comercio, como si ambos asuntos tuvieran una relación causa-efecto.

Razones narrativas: más de media película se basa en la intriga de si una chica superviviente de un ataque podrá o no testificar ante un tribunal, pero el personaje protagonista (una periodista estadounidense que investiga los hechos) también es superviviente de otra agresión y nunca se baraja la idea de que sea ella la que declare.

CIUDAD DEL SILENCIO

Dirección: Gregory Nava. Intérpretes: Jennifer López, Antonio Banderas, Kate del Castillo, Juan Diego Botto. Género: drama. EE UU-Reino Unido, 2007. Duración: 115 minutos.

Razones éticas: en una historia tan supuestamente trascendente como ésta, resulta vergonzante la gratuita secuencia de sexo destinada a los seguidores del cuerpo de Jennifer López.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de febrero de 2007