Consumo responsable
La nueva ley que prepara el Ministerio de Sanidad contra bebidas como el vino y la cerveza ha levantado la voz de alarma en diversos sectores de nuestra sociedad. Y es que, cuanto menos, es más que discutible querer meter en el mismo saco a las bebidas de alta graduación con otras como el vino, la sidra o la cerveza, que provienen de productos agrarios alimenticios y que mantienen inalterados muchos micronutrientes (vitaminas, minerales, antioxidantes, etcétera), que no están presentes en las bebidas destiladas de alta graduación. Infinidad de estudios han demostrado que un consumo moderado de estas bebidas es saludable y que incluso previene de numerosas enfermedades. En mi opinión, nos deberíamos plantear si un consumo saludable, así como la educación a jóvenes y adultos en un uso responsable, no puede ser una buena alternativa a leyes que optan por la prohibición. Fomentar la ingesta moderada de estas bebidas no sólo no debería estar prohibido, sino que se tendría que fomentar de forma decidida por todas aquellas personas que aprecian el valor y las propiedades que encierran las mismas.


























































