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Sanidad se enfrenta a un nuevo conflicto con la huelga de celo de las enfermeras

El SATSE inicia el próximo lunes la protesta y anuncia otras medidas de presión

El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza afronta a partir del próximo lunes un nuevo conflicto. En esta ocasión, será el sector de enfermería en solitario el que protagonice la protesta. A diferencia de los paros convencionales que han organizado en los dos últimos años, en esta ocasión las enfermeras han optado por una huelga de celo, es decir extremar la atención al paciente, con lo que podrían colapsarse los servicios, y olvidarse del papeleo burocrático. Es su forma de mostrar su malestar con la carrera profesional que Sanidad piensa implantar por decreto en breve.

Esa intención de Osakidetza de aplicar por decreto la carrera profesional que, según el Sindicato de Enfermería (SATSE), mayoritario en la profesión, no recoge las sugerencias realizadas por el colectivo, ha desembocado en esta huelga. Algo parecido puso en marcha a finales de 2004 el colectivo de médicos hospitalarios en demanda de mejores condiciones laborales. Los facultativos también dedicaron más tiempo a los pacientes y, en lugar de dar el alta lo antes posible para dejar camas libres, mantenían a los enfermos ingresados un plazo mayor hasta que descartaban cualquier complicación y les realizaban todas las pruebas que consideraban necesarias. Durante los meses que duró esta práctica, los hospitales se colapsaron en algunos servicios.

El colectivo de enfermería es el más numeroso dentro de la plantilla de Osakidetza, con cerca de 5.500 profesionales. La secretaria de Organización del SATSE, Encarnación de la Maza, explicó que la movilización consiste en una "huelga por la excelencia, lo que significa atender al paciente como se merece. Dejaremos al margen todo lo demás, como la burocracia que nos vemos obligadas a realizar cada día, y nos centraremos exclusivamente en el paciente. Si eso implica ralentizar el servicio no es culpa nuestra".

El enfrentamiento entre el SATSE y la dirección de Osakidetza ha sido constante durante los dos últimos años. Ahora se ha acrecentado con la inminente aprobación de la carrera profesional. Las diferencias son sustanciales entre lo que piden las enfermeras y lo que ofrece Osakidetza. El SATSE reclama que la carrera y, por lo tanto, todos los beneficios que conlleva, se aplique a todo el personal, incluidas las interinas y no sólo a las fijas.

Además, pide un aumento de las retribuciones fijadas para cada uno de los cuatro niveles que ha previsto Osakidetza y que las profesionales puedan ser asignadas a ellos directamente por antigüedad durante el periodo transitorio, sin necesidad de pasar por una evaluación de méritos. También quiere que las retribuciones de cada nivel tengan carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2005.

Aumento del 20%

Sanidad está ultimando la tramitación del proyecto de decreto de desarrollo profesional. El director de Recursos Humanos de Osakidetza, José Andrés Blasco, resalta que se han introducido diversas mejoras en el texto original, aceptando algunas de las alegaciones formuladas por los Colegios Profesionales de Enfermería, tanto en el aspecto económico como de participación en los órganos que deben evaluar los méritos de las enfermeras para optar a cada uno de los cuatro niveles en que se divide la carrera. Para lograr cada nivel, las enfermeras deben ser evaluadas conforme a una serie de parámetros, desde trabajos de investigación a su trato con los pacientes.

Entre las mejoras mencionadas por Blasco figura un incremento de un 20% sobre la propuesta inicial de retribuciones correspondientes a cada nivel. Esto supone que las enfermeras podrán cobrar anualmente 1.765 euros por el nivel 1; 3.555 por el 2; 4.740 por el 3 y 6.515 por el 4. Por otra parte, los efectos retributivos se establecen a partir del 1 de enero de 2006.

Según Blasco, cuando se realice la primera fase de la implantación las profesionales evaluadas cobrarán todo el complemento anual correspondiente a 2006 y el de los primeros seis meses de 2007.

Además de la huelga de celo, el SATSE ha anunciado otras medidas de presión, como concentraciones de 10 minutos ante los centros sanitarios, una gran manifestación de enfermeras para abril o mayo y la apertura de una cuenta para que el colectivo vaya ingresando dinero en el caso de que se radicalicen más las posturas y se llegue a una huelga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de enero de 2007