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Sólo uno de cada cinco españoles tiene a una mujer como jefe, según una encuesta de la UE

Todavía queda un largo trecho hasta alcanzar la igualdad real en el mundo laboral. Sólo uno de cada cinco españoles tiene a una mujer como jefe en su puesto de trabajo. Un dato aún inferior al de la media comunitaria, donde los empleados a las órdenes de mujeres son casi un 25%, según una encuesta de una agencia de la Unión Europea (UE) difundida ayer.

Los países a la cabeza de la igualdad laboral atendiendo a los datos de la encuesta, realizada en 2005, son Finlandia, donde el 40% de los trabajadores tiene una mujer por jefe; Reino Unido, el 33%; y Francia, el 25%. En el otro extremo se sitúa Chipre, con apenas un 15%.

El porcentaje español, un 21%, está por encima del que se da en Italia (17,5%) y Alemania (18,2%).

En la Europa de los 27, un 55,5% de la población trabajadora son hombres y un 44,5%, mujeres. Un porcentaje que varía si se analiza por sectores, pues los hay en que la presencia de un sexo supera con claridad al otro. En la educación y la sanidad, las mujeres son tres de cada cuatro trabajadores, mientras que en la construcción la presencia masculina alcanza el 90%.

La Encuesta europea de condiciones de trabajo se elabora (entre 30.000 asalariados europeos) cada cinco años. En ella participa un grupo de expertos de la Comisión Europea, Eurostat (la oficina comunitaria de estadística), la Organización Internacional del Trabajo y Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

De esta cuarta edición también se desprende que cada trabajador español deja de acudir 3,6 días al año a su puesto de trabajo. Esta proporción sitúa a España entre los países donde menos días se pierden por bajas laborales de la UE, 4,5 por asalariado y día. Alemania, Grecia, Rumanía y Austria están en los últimos puestos, en contraste con Bélgica o Dinamarca, que lideran este apartado, con más de 7 días al año.

Un 78,6% de los asalariados españoles se declaran satisfechos con su trabajo, un porcentaje sensiblemente inferior al del conjunto de la Unión, donde el porcentaje alcanza el 82%. El dato contrasta con el de españoles que se sienten bien pagados, casi la mitad, mientras que entre los 27 la cifra queda en el 43%.

La principal diferencia entre los países incorporados en los últimos dos años a la UE -los países del Este de Europa- y los que llevan más tiempo en el club europeo, se sitúa en el número de horas trabajadas a la semana. En Polonia, por ejemplo, el 60% de los encuestados declara trabajar más de 48 horas semanales, mientras que en España lo hace el 15%, una cifra superior a la de Bélgica, Italia, Reino Unido, Dinamarca, Alemania o Francia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de enero de 2007