Reportaje:

Biopetróleo de origen español

Bionor, primer distribuidor nacional, crece en Italia y apunta a Brasil

En 2000 la idea de vender biodiésel a conductores parecía una utopía. Entonces se fundó Bionor, recién adquirida por Cie Automotive, y que ya es la primera biopetrolera española. Su producto se vende en unas 160 gasolineras de 35 provincias, y se exporta a Italia y Alemania. Y tiene un nuevo plan de expansión que llega a Brasil.

Su quincena de gasolineras se ha multiplicado por 10, y la facturación pasó de 5,6 millones de euros en 2004 a 63,8 millones en 2005
La compañía exporta cerca del 40% de su producción a Alemania, donde hay 1.900 estaciones de servicio con este combustible

Bionor nació como un proyecto de varias entidades públicas y empresarios del aceite del País Vasco. Sus promotores tuvieron que esperar cuatro años para empezar a vender su mezcla de gasóleo y biodiésel a gasolineras españolas. "La empresa empezó a construir la planta de Álava en 2001", recuerda un portavoz; "ésta se terminó en 2002, pero sólo empezaron las ventas en 2004, tras la aprobación en España del reglamento para la distribución de esta forma de combustible".

La espera valió la pena. Bionor cogió a las petroleras, y a todo el sector, con el pie cambiado. Sus 10 o 15 gasolineras iniciales se han multiplicado por 10 en tres años, y la facturación, de 5,6 millones de euros en 2004, en su primer año de actividad subió a 63,8 millones al año siguiente.

Por rápido que parezca, el proyecto no ha sido fácil. La compañía ha tenido que limitar sus aspiraciones al mercado de las gasolineras no abanderadas por las petroleras de marca -unas 1.000 en España-, segmento en el que despuntan otras empresas como Stock del Vallés. Esto le ha obligado a adentrarse en el mercado de los autobuses urbanos -Bibao, por ejemplo-, transporte por carretera o taxis, y a exportar cerca del 40% de su producción a Alemania, un país donde según la empresa hay unas 1.900 estaciones de servicio con biodiésel.

A pesar de las directivas de la Unión Europea en favor de este tipo de combustible, la tarea de convencer a las gasolineras ha sido ardua. "Muchas de ellas siguen sin interesarse, pese a que las que ya venden biodiésel se afirman satisfechas", dice el portavoz de la compañía.

Pese a que la idea era utilizar aceites reciclados (hospitales, hoteles...), la empresa tiene que confiar básicamente en la importación de semillas de soja o girasol de Brasil o Argentina. "Hasta que los agricultores apuesten por el cultivo para la industria", señalan en Bionor, "habrá que seguir importando".

La compra por Cie Automotive del 59% de Bionor en abril por 26,6 millones de euros se acompaña de un plan de crecimiento de la empresa, que espera superar este año las 200 estaciones de servicio en España. Cie va a invertir cerca de 100 millones de euros en cinco nuevas plantas, tres de ellas en España (Álava II, Bilbao y Huelva), con el fin de elevar la producción desde las 117.000 hasta cerca de las 500.000 toneladas a finales de 2008.

Cie firmó también recientemente una alianza con La Seda de Barcelona, de la que nació una nueva filial, BioSeda, que va a construir una planta más en Tarragona. La Seda pondrá a disposición de Bionor sus estructuras portuarias en Reino Unido, Italia (donde Bionor tiene ya una planta en Brescia) y Turquía, lo que le permitirá a Bionor crecer y expandirse en estos mercados. A esto hay que sumar la próxima inauguración de la planta de Brasil, una joint venture con empresas locales.

La diferencia no está en el precio

Los surtidores de Bionor, con la imagen de un girasol que distingue a la marca de biodiésel española, representan un elemento de marketing capaz de sumar facturación, aseguran los portavoces de la compañía.

Por lo que respecta a los conductores que utilizan este tipo de combustible, al margen de la satisfacción que pueda darles de que con ello contribuyen a cuidar el medio ambiente, los que eligen la mezcla vendida por Bionor -80% de gasóleo y 20% de biodiésel- no sólo no afecta al funcionamiento de los coches, sino que mejora su mantenimiento, aseguran en la compañía. En Bionor aprovechan, además, para recordar que "todos los coches en circulación, excepto algunos muy antiguos, pueden utilizar el biodiésel, incluso al 100%, porcentaje que, de todos modos, no se vende en España".

Además, el precio es igual al del producto convencional. El Estado subvenciona la nueva energía mediante la supresión del cobro del impuesto de carburantes sobre el porcentaje de ésteres metílicos incorporados, lo que permite igualar el precio. La subida del crudo en los últimos cuatro o cinco años ha beneficiado también la competitividad del producto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0013, 13 de enero de 2007.

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