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La ofensiva terrorista

Insultos a Zapatero en la manifestación de la AVT tras el atentado

El líder de Nuevas Generaciones del PP señala que "no se puede llamar asesino al presidente"

La concentración convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) concluyó el domingo en Madrid en medio de una gran tensión, con gritos constantes de "¡Zapatero, asesino!", o ¡Zapatero, dimisión!", enfrentamientos con los medios de comunicación, con ciudadanos que venían de otra concentración contra ETA y hasta con el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, del PP. El líder de las juventudes de ese partido señaló después: "No se puede llamar asesino al presidente".

Los manifestantes acudieron a la sede del PSOE a gritar "coge la maleta y vete con la ETA"

La concentración pacífica convocada en la madrileña Puerta del Sol por la AVT no finalizó ni siquiera en esa plaza. Una parte de los manifestantes, no satisfecha con los insultos al presidente, decidió acudir directamente a la sede del PSOE, en la calle de Ferraz, para continuar allí su protesta ya no contra ETA, sino contra el Ejecutivo. En la concentración también hubo exigencias al Gobierno para que "aclare la verdad del 11-M".

La tensión y los insultos llegaron a tal nivel que el Partido Popular, que se había sumado a esa protesta y había enviado allí a varios representantes de alto nivel -Ignacio Astarloa, miembro de la dirección, Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid, y Ruiz-Gallardón, entre ellos- se desvinculaba después de algunas de las expresiones allí proferidas.

El presidente de Nuevas Generaciones del PP, Ignacio Uriarte, señaló a Servimedia que al presidente de Gobierno, "no se le puede llamar asesino por su estrategia de lucha contra el terrorismo", tal y como hicieron muchos de los asistentes a la concentración. "Algunas de esas afirmaciones no se pueden tolerar", aseguró, aunque después matizó que "la crispación" por el atentado y ante "un Gobierno que miente" fomenta estas actitudes.

La concentración de la AVT logró convocar a miles de personas. La mayoría, sobre todo los más madrugadores, portaba grandes banderas de España, y carteles contra el presidente del Gobierno como Zapatero, cómplice de ETA. Muchos de ellos eran los mismos que han sido utilizados en las seis manifestaciones que la asociación mayoritaria de las víctimas ha organizado contra la política antiterrorista del Gobierno en los últimos meses. También había en las pancartas muchas referencias a la teoría conspirativa en torno al atentado del 11-M.

Durante la concentración, liderada por el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, decenas de ciudadanos gritaban "Zapatero dimisión", "Aznar vuelve", "España merece otro presidente", "Rovira cabrón, España es mi nación" o "España, aguanta, tu pueblo se levanta".

La protesta se inició con un acto religioso -el rezo de un Padrenuestro- y tres minutos de silencio interrumpidos con tres "¡Viva España!". Ruiz-Gallardón, muy criticado en la emisora episcopal, la Cope, fue protagonista de nuevo porque varios ciudadanos que llevaban pegatinas defendiendo a la cadena le abuchearon.

Alcaraz leyó un manifiesto en el que exigió al Gobierno "valentía para decirle alto y claro" a la banda terrorista ETA que no sólo se suspenda el diálogo con los asesinos. "Exigimos que se rompa el mal llamado proceso de paz porque éste es un proceso de rendición", indicó.

"El Gobierno debe exigir al Partido Comunista de las Tierras Vascas, heredero de Batasuna-ETA, que condene el brutal atentado de ayer. Si no lo condenan deben de aplicar inmediatamente la Ley de Partidos y expulsarlos de las instituciones vascas". Además, Alcaraz pidió a Zapatero "que entregue a la justicia al asesino Josu Ternera", y preguntó al presidente del Gobierno: "¿Qué le debe usted a ETA?, ¿qué ha pasado con ETA? Exigimos transparencia y queremos saber la verdad".

Al finalizar el acto, cientos de asistentes, algunos de los cuales apoyaron con sus gritos a la cadena Cope y abuchearon a trabajadores de TVE, se desplazaron a la sede del PSOE en la calle de Ferraz. Allí gritaron consignas como "Zapatero, dimisión", "Coge la maleta y vete con la ETA" o "ETA, culpable, Gobierno responsable". En el camino se cruzaron con los asistentes a la manifestación convocada a la puerta del ayuntamiento de Madrid y la policía tuvo que intervenir para separarlos.

No todas las víctimas, se han pronunciado en el mismo sentido. Teresa Jiménez Becerril, hermana de Alberto, concejal del PP en Sevilla asesinado por ETA junto a su esposa en enero de 1998, reclamó unidad. "No sirve de nada decir yo lo sabía o culpar al Gobierno. Lo importante es estar unidos. Somos muchos y ellos son muy pocos. Unidos somos mucho más que ellos".

En Barcelona, en la plaza de Sant Jaume, también hubo tensión. Unos 200 ciudadanos se concentraron junto a los representantes políticos frente al ayuntamiento de la capital catalana y la Generalitat de Catalunya. Dos pequeños grupos de estos ciudadanos se enfrentaron verbalmente cuando unos gritaban "ETA asesina" y frases contrarias al Gobierno socialista y los otros les contestaban "Peperos fuera".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de enero de 2007