La industria catalana sale de la crisis con crecimientos cercanos al 2% en 2006 y en 2007, según el BBVA

La industria ha sufrido su particular travesía del desierto en los cinco últimos años, con deslocalizaciones, cierres y un goteo constante de anuncios de empresas que eliminaban puestos de trabajo. Pero el sector empieza a ver la luz. La industria catalana saldrá este año de la crisis con un crecimiento cercano al 2%. En 2007 repetirá estas cifras y se convertirá en uno de los puntales de la economía catalana -junto al sector exterior- ante la suave desaceleración que experimentan la construcción y la demanda interna, según las previsiones del BBVA. Se trata de los mejores resultados del sector desde 2001.

2006 será un buen año para la economía catalana con un crecimiento del 3,6%. Pero el servicio de estudios del banco prevé cierta desaceleración para 2007, con un incremento del producto interior bruto (PIB) del 3,2%. La buena noticia es que la economía catalana "apunta hacia un patrón de crecimiento mucho más sostenible", explicó ayer Mayte Ledo, economista del servicio de estudios de la entidad bancaria.

"El peso de la vivienda empieza a reducirse, pero no drásticamente, y el gasto de los hogares también se modera. Por contra, toman el relevo la inversión en bienes de equipo y el sector exterior resta menos al PIB", destacó Ledo, que apuntó también la reducción de otros desequilibrios, como el diferencial de inflación. El índice de precios de consumo (IPC) en Cataluña bajará el próximo año hasta el 2,5%, según el BBVA.

La recuperación de la industria supone un crecimiento del 1,8% este año y del 1,7% en 2007. Pero con comportamientos muy diferentes por ramas de actividad. Algunas, con alzas superiores al 10% en 2006, como los equipos eléctricos y electrónicos o las manufacturas. La otra cara de la moneda son la atonía de la industria química y los retrocesos en subsectores como papel y artes gráficas (-1,8%), los sempiternos problemas del textil, confección, cuero y calzado (-2,4%) y la caída de la industria alimentaria y de bebidas (-3,5%).

A pesar de la bonanza, persisten viejas desconfianzas ligadas al sector industrial, explicó Sílvia Holgado. "Los empresarios no acaban de creerse la recuperación del sector ante el reguero de noticias relativas a la destrucción de empleo, según revela la encuesta de actividad económica", dijo.

Tradicionalmente crítico con la política de contratación de la Generalitat durante la última legislatura, el informe Situación Cataluña del BBVA presentado ayer es, esta vez, menos incisivo. El estudio destaca la desaceleración del consumo público catalán -que ha crecido más rápidamente que la media española desde 2001-, "coherente con la evolución a la baja" del incremento del número de funcionarios, "que ha pasado de crecer un 8% en 2005 al 4% en 2005", según el informe. En cuanto al conjunto del mercado laboral, el BBVA destaca que Cataluña cumple ya parte de los objetivos europeos para 2010, con una tasa de ocupación del 70%, pese a que subraya la elevada tasa de temporalidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 20 de diciembre de 2006.

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