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Reportaje:La reparación moral de las víctimas del franquismo y de la Guerra Civil

El proyecto de Ley de Memoria Histórica divide al Congreso

Todos los partidos menos el PP defienden la necesidad de la ley como complemento de la Transición pero discrepan del contenido

El proyecto de Ley para la reparación moral de las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura inicia hoy su andadura parlamentaria con el debate de las enmiendas a la totalidad que presentan PP, IU- ICV y ERC. A pesar de las diferencias, todos los grupos, excepto el PP, rechazan la tesis de que esta Ley vaya contra el pacto que supuso la transición de la dictadura a la democracia. Para todos es un complemento y nace de la misma raíz. Para que termine con acuerdo, también con la excepción del PP, la oposición tratará de cambiar el texto a través de enmiendas. Los portavoces parlamentarios dieron ayer su opinión respecto a la necesidad de la ley, los cambios posibles, la revisión de los juicios y si supondrá enfrentamiento.

LÓPEZ GARRIDO (PSOE) "Solidaridad y reparación a las víctimas"

"Partimos de que la guerra y la dictadura franquista han sido superadas por la sociedad española y por la democracia. No obstante, aún hay víctimas y familiares de víctimas de esa trágica época; por ejemplo, personas que aún no han recuperado los restos de sus familiares. Esas personas no han recibido el reconocimiento moral debido y la restitución de su honor. La Ley significará sencillamente un paso más de nuestra democracia para proporcionar la reparación a las víctimas de una situación injusta".

"La dificultad jurídico constitucional de revisión de los juicios de un régimen pasado no puede menoscabar los ambiciosos objetivos de solidaridad de un proyecto que va mucho más allá. La transición tuvo en la Ley de Amnistía -la primera ley de la democracia- un pilar fundamental. Pero no solucionó ni compensó todos los daños de personas que fueron objeto de sanciones radicalmente injustas y de quienes lucharon por la libertad contra la dictadura. Restañar esas heridas no va contra el espíritu de la Transición, sino justamente en esa misma línea de concordia y solidaridad. Ya no existen dos Españas; sólo la España democrática de la Constitución de 1978. Algún cambio será posible en los trámites siguientes sin que eso suponga desnaturalizar la ley y sus objetivos solidarios".

MANUEL ATENCIA (PP) "Golpe en la línea de flotación de la Transición"

"La Ley ha surgido porque Zapatero decidió olvidarse del pacto que alcanzamos en 2002, cuando el Congreso por unanimidad, bajo Gobierno del PP, aprobó una resolución solemne de apoyo a las víctimas y condena del franquismo. Tal vez condicionado por sus socios, Zapatero ha roto el discurso del PSOE en la Transición. Para mejorar algunas prestaciones a las víctimas no hacía falta una ley. Si todo se redujera a una ampliación de derechos para algunos colectivos de víctimas, nosotros estamos de acuerdo e incluso vamos más allá, propondremos enmiendas mejores. Pero crear un tribunal especial para reconocer a las víctimas nos parece una monstruosidad. Es una especie de tribunal de la Inquisición para determinar la verdad histórica. Se van a entregar diplomas sin ningún tipo de garantía, ni capacidad de contradicción, ni juicio, ni nada. Eso no se ha hecho en ningún sitio. Zapatero ha querido recuperar el discurso de la memoria histórica que divide a la sociedad. Ni siquiera satisface a sus socios".

"Lo que se está haciendo es utilizar la historia como arma política. Esta ley es un golpe en la línea de flotación de la Transición. No hubo pacto de olvido, hubo olvido consciente, no se quería repetir los elementos que hicieron fracasar a España. Nuestro país pasó de la dictadura a la democracia con un pacto ejemplar. No nos tenemos que obsesionar con otros modelos, como Alemania, porque nosotros mismos somos un modelo a seguir. Se dice que es la hora de honrar a las víctimas, pero es que ya han sido honradas en la Transición, en la Constitución, en varias leyes de los 80 y los 90 y en la declaración de 2002. El adanismo de Zapatero es un error. Las heridas ya quedaron cicatrizadas en la Transición. Chile encontró su propia fórmula de transición, pero nosotros hemos llegado mucho más lejos. En España el proceso ha fructificado bien, nos ha permitido progresar. Hicimos una mezcla de reforma y ruptura, reforma en lo jurídico y ruptura en lo político, y ha funcionado muy bien".

JORDI XUCLÁ (CiU) "Es momento de pasar de la amnesia selectiva al perdón"

"Después de 30 años, se dan las condiciones para profundizar en la reparación a las víctimas e incluso para crear un marco de valores democráticos compartidos por todos, como rechazar golpes de Estado, condenar las violaciones de los derechos humanos, renegar de las dictaduras, etcétera. Esta ley, aunque tiene que someterse a cambios, no altera el pacto de la transición, pero tenemos que abordarla sin ópticas ideológicas puras como hace el PP, por un lado, e IU-ICV y ERC, por otro. También para abordar la revisión de los juicios y buscar una solución que no es ninguna de las que están sobre la mesa. Ahora estamos en condiciones, más que hace 30 años, de pasar de la amnesia selectiva, necesaria en la Transición, al perdón".

JOAN TARDÁ (ERC) "Saldar una cuenta pendiente"

"El origen de esta ley es el de saldar una cuenta pendiente. Existe un agujero negro desde la Transición que es la memoria, y tarde o temprano tenía que aflorar. La llegada al PSOE de un secretario general no comprometido generacionalmente con la dirección de su partido durante la Transición ha permitido que se iniciara el proceso. Sólo pedimos asimilarnos a los demás países, a Alemania, aplicar los valores del derecho internacional. Cuando los dirigentes alemanes se arrodillan en Auschwitz, piden perdón a los judíos o a la ciudad de Gernika, la sociedad alemana se refuerza. Eso es lo que queremos que haga el Rey".

"También pedimos la anulación de todas las causas políticas. Los alemanes lo hicieron en 1998. Si un gobierno de derechas en ese país lo pudo hacer, ¿por qué los españoles no? Nosotros no queremos un Nuremberg en España, no hay que juzgar a nadie, pero sí anular los juicios ilegítimos. ¿Cómo vamos a pedir generosidad para afrontar las secuelas del terrorismo si no somos capaces de metabolizar las represiones del pasado inmediato? Buscaremos un acuerdo con el PSOE, pero el catalanismo político nunca aceptará una ley que no anule la causa del presidente de Cataluña, Lluís Companys, y por tanto todos los demás tienen el mismo derecho. Si nos quedamos solos, mala suerte. El ejemplo de Chile es útil. La justicia española pudo hacer el trabajo para debilitar la figura de Pinochet. Si esto se hizo a favor de la memoria democrática chilena, ¿cómo se puede negar para los ciudadanos del Estado español?".

JOSU ERKOREKA (PNV) "Complementa la Transición"

"Con esta Ley se complementa lo que no se pudo o no se quiso hacer en la Transición y vemos que más de la mitad de la Cámara la quiere, pero nadie quiere abrir heridas. Tenemos dudas, más políticas que jurídicas, de cómo se debe hacer la revisión de los juicios del franquismo. Para muchos, anular las sentencias de sus familiares supone un sarcasmo; otros que no tuvieron juicio, sino que fueron ejecutados y tirados a las cunetas, no podrían ser objeto de revisión; y una ley hecha desde el Parlamento supondría injerencia en el Poder Judicial... Hay que seguir estudiándolo. Tamb

ién nos oponemos a la tesis de quien dice que es una ley de punto final. No lo es, cualquier persona puede dirigirse a los tribunales".

JOAN HERRERA (ICV) "Somos la sociedad más desmemoriada de Europa"

"Somos la sociedad más desmemoriada de Europa. Durante más de dos décadas en España no se ha hecho como en otros países, dos generaciones han pasado sin que les expliquen en la escuela qué fue el antifranquismo. Los jóvenes españoles conocen mejor los crímenes de Chile que los de Franco. La seguridad jurídica es un principio que no está por encima de la justicia. Si hay problemas de seguridad jurídica, ¿por qué no hacen públicos los informes que avalarían eso? Zapatero debe cumplir con el "no nos falles". En 1998, cuando Garzón perseguía a Pinochet, mucha gente en la izquierda española dijo que eso desequilibraría a Chile, pero lo que logró fue reforzar la democracia en Chile. Cuando quieres dar un paso adelante hay resistencias, pero eso permite unas raíces democráticas más fuertes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de diciembre de 2006