Entrevista:Jose Luis Méndez | Director general de Caixa Galicia

"La fusión con Caixanova no nos aportaría nada"

El director general de Caixa Galicia se manifiesta, por primera vez, contrario a una fusión con Caixanova. "Nosotros somos la sexta caja. Fusionándonos, seríamos la sexta caja", afirma José Luis Méndez en una entrevista a El PAÍS. "La fusión con Caixanova no nos aportaría nada a ninguna de las dos cajas", declara el responable de la primera entidad financiera de Galicia. Méndez cumple 26 años en primera línea y confiesa que no piensa en su retirada.A Coruña

En su despacho en la sede Caixa Galicia en A Coruña, José Luis Méndez tiene una pantalla permanente con las cotizaciones de la Bolsa y las empresas participadas por la entidad en destacado. También con el mando a distancia este coruñés de 61 años conecta en directo por vídeo conferencia con los jefes de todas las oficinas de la caja.

"Galicia deja de ser periférica. Ahora tiene una magnífica infraestructura portuaria, una red viaria moderna y sólo el atraso del ferrocarril"
"El modelo español de cajas de ahorros es absolutamente necesario, está muy consolidado y veo muy difícil que se produzcan cambios"
"¿Sucesión? Siempre hay planes de contingencia y una sociedad como ésta tiene que estar preparada escalonadamente para cualquier situación"

Pregunta. ¿Galicia tiene un horizonte económico sin nubes?

Respuesta. El futuro es prometedor, pero depende lógicamente de lo que hagamos los gallegos en este mundo de lleno oportunidades. Pero si se tiene en cuenta el excelente cambio que se ha registrado en los últimos 15 años en infraestructuras, en otros equipamientos, y el gran protagonismo que han adquirido muchas empresas gallegas, el futuro tiene que ser aún mejor de lo que nos habíamos imaginado.

P. ¿Cuáles son los puntos fuertes de esta economía y las mejores oportunidades de inversión?

R. El punto diferencial es que Galicia deja de ser periférica. Y el papel clave lo van a jugar, fundamentalmente, las comunicaciones marítimas. Galicia se está abriendo al mar. Tradicionalmente este país estaba caracterizado por el mundo de la pesca, por las capturas pesqueras y sus derivados, y curiosamente estaba alejada del mar. Ahora tiene una magnífica infraestructura portuaria, una red viaria moderna y sólo pediría urgencia para resolver el atraso del ferrocarril. De todo este poderío logístico surgen oportunidades de inversión y uno de los nichos de futuro es el sector agrario y ganadero. En toda la franja mediterránea habrá millones de personas que habrá que alimentar y la zona norte va a ser el foco para el abastecimiento interestatal. La estructura va a ser muy parecida a la que tiene Francia entre el Atlántico y el Mediterráneo; lo que es ya la Bretaña francesa o Normandía, lo puede ser Galicia.

P. ¿Y la nueva economía?

R. La nueva economía tiene enormes problemas de futuro. Si tienes una tecnología muy avanzada te vas a enfrentar con la competencia de países asiáticos como India o China. Galicia puede encontrar ventajas relativas en áreas de investigación de alto nivel, pero donde se podría producir un cambio muy importante es en el mundo de la empresa y en la industria del conocimiento.

P. ¿Qué opina de la venta de empresas gallegas? ¿Tendrá un impacto negativo en el clima emprendedor de los últimos años?

R. Nosotros procuramos a través de la corporación industrial de la caja, ya desde hace tiempo, participar en la generación de un tejido empresarial galaico, no como fortín frente a la inversión externa, sino como núcleo para que la toma de decisiones se produzca en nuestro entorno. Pero estamos en un continuo tráfico empresarial dentro de un mundo de deslocalización. Los empresarios, lógicamente, tienen la libertad de tomar decisiones sobre la venta sobre su patrimonio, pero el tener un peso específico en la toma de decisiones en Galicia es un tema a cuidar.

P. Caixa Galicia tiene un modelo financiero consolidado, pero ¿cuál es el modelo industrial?

R. La mayor prioridad es el campo energético donde queremos extender nuestra presencia directa e indirecta. Nuestra participación en Unión Fenosa y Gas Galicia es estratégica y absolutamente prioritaria. Y estamos derivando nuestro excedente financiero a reforzar nuestro papel activo en empresas de Galicia, de ahí el interés de estar en Pescanova y otras compañías.

P. ¿Y el paquete de acciones en la constructora Sacyr, por ejemplo, es instrumental?

R. No; es estratégico. Si la gente sumara el origen gallego de las participaciones en esta sociedad se llevaría una sorpresa. José Manuel Loureda, nacido en Betanzos, tiene un 13%; Caixa Galicia, un 5%; Caixanova y otras cajas... Casi un 20% del capital de Sacyr es gallego. Lo importante para nosotros es jugar un papel en la interconexión entre los capitales que configuran la economía española, porque hoy no se puede entender el mundo empresarial gallego ajeno al mundo empresarial español. Lo que se está produciendo es la reconfiguración de la economía española dentro de un proceso de reestructuración autonómica, de reforma de los estatutos. Y en paralelo España se está reestructurando empresarialmente dentro de la Unión Europea. Participar en esa red y en este proceso singular es decisivo para el futuro de Galicia.

P. ¿En el caso energético, apuesta por la fusión Iberdrola-Fenosa?

R. Pues eso no lo sabemos. De aquí a allá queda mucho camino.

P. ¿Usted contempla en un futuro una fusión con Caixanova?

R. Desgraciadamente, a corto plazo, la fusión con Caixanova no nos aportaría nada a ninguna de las dos cajas.

P. Pero el tamaño ha pasado a ser un elemento básico dentro de la lógica financiera.

R. Nosotros somos la sexta caja. Fusionándonos, seríamos la sexta caja.

P. El modelo de las cajas, ¿cree que esta peculiaridad tan española va a perdurar o va acabar desapareciendo como pasó en el Reino Unido o Italia?

R. La destrucción en el Reino Unido o en Italia es consecuencia de opciones legislativas o del ámbito político. Pero en España hoy no se podría entender la estructura financiera sin las cajas. Es más, las cajas, con la irrupción fuera de sus comunidades autónomas, han mejorado la competencia y la eficiencia. Los bancos, como consecuencia de las fusiones, cerraron oficinas, y ahora ante la pérdida de cuota de mercado están en un proceso acelerado de aperturas. Las cajas han protagonizado un modelo simultáneo de cooperación y de competencia dentro y fuera de sus áreas originales de influencia y eso ha mejorado enormemente el sistema bancario y ha aportado ventajas a los clientes. Luego, no hay que el olvidar el conjunto de acciones de ámbito social que financian las cajas y que nadie cubriría si no fuera por ellas. El modelo español de cajas de ahorros es absolutamente necesario, está muy consolidado y veo muy difícil que se produzcan cambios.

P. ¿Cómo son las relaciones de la Caixa con el Gobierno bipartito de la Xunta?

R. Muy buenas.

P. El presidente Touriño acaba de pedir a las cajas más implicación en proyectos industriales.

R. La cartera industrial de la Caixa vale aproximadamente 2.600 millones. Hemos hablado antes de nuestras participaciones estratégicas que no se reducen sólo al 10% de Fenosa a al 5% de Sacyr. Pero no hay que olvidar tampoco que somos una entidad financiera que debe combinar de manera prudente sus inversiones a medio y largo plazo con sus actuaciones a corto. Nuestra implicación en la economía de Galicia es muy alta y al mismo tiempo fortalecemos relaciones con empresas de fuera.

P. ¿Interviene en la política económica de Galicia?

R. Cualquier consulta que nos haga el Gobierno autónomo tiene una inmediata y rápida aportación. Además, nuestro centro de investigación económica y financiera suministra información de gran utilidad para la política macroeconómica.

P. Los tipos de interés bajos le han venido muy bien a las cuentas de la caja. ¿Los tipos altos les irán mejor?

R. La rebaja de tipos de interés y la fuerte competencia hicieron del sistema financiero español el más eficiente de Europa. Y eso se ha logrado con una gran cobertura del riesgo, con una muy baja morosidad y una enorme inversión tecnológica que permite una mejor atención con un menor coste operativo. Ahora los tipos de interés tienden a subir, pero no va a tener tanta incidencia como se podría temer. Evidentemente esta situación al alza traslada hacia la entidad financiera una forma de aumentar el volumen de ingresos con menos operaciones.

P. ¿Tras 26 años en el cargo es difícil la ilusión, el empuje?

R. La ilusión, la ambición, las ganas de prosperar, el intentar hacer las cosas mejor cada día no van correlativos con la edad. Es algo innato. Los proyectos y las aspiraciones de la vida no se desgastan como las facultades de un corredor de 100 metros. Es cierto que con la edad algo cambia y surge la necesidad de ir produciendo un encadenamiento generacional de equipos.

P. ¿Ha planeado la sucesión? ¿Ha pensado en la retirada?

R. ¿Sucesión? Siempre hay planes de contingencia y una sociedad como ésta tiene que estar preparada escalonadamente para cualquier situación que se pueda producir.

P. ¿Cuál ha sido su mejor decisión al frente de la caja?

R. Lo que pasa es que se entremezclan las de mejor rendimiento y las de más emotividad. Empezando por la emotividad, la primera fusión en 1978, que fue el detonante de todo esto, y además me pilló con 32 años. Luego, entre las opciones económicas..., nuestra provisión exterior fue una fuerza de reserva que nos permitió arrancar con fuerza en el escenario internacional y no puede dejar de mencionar la importancia de nuestra corporación industrial, que es una fuente de ingresos muy importante.

P. ¿Y su mayor error?

R. No me fijo en los errores, yo miro siempre para adelante.

P. ¿Cuál es su modelo de ejecutivo? ¿A qué debe responder?

R. La dirección de equipos humanos, el manejo de la tecnología y la capacidad de comunicarse permanentemente con su generación son las virtudes capitales.

P. ¿En qué proyecto está ahora mas volcado?

R. En la estructura, haciéndola más plana. Tenemos que pasar de una organización con un gran peso administrativo a una puramente comercial, de venta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 25 de noviembre de 2006.