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La Unión Europea autoriza un aumento de los cortes publicitarios en televisión

Los Veinticinco suprimen el límite máximo de tres horas diarias de anuncios

Los anunciantes podrán incluir más cortes publicitarios en televisión, según el principio de acuerdo al que llegaron ayer los Veinticinco en Bruselas y que aún debe ser aprobado por la Eurocámara. La nueva directiva de Televisión sin Fronteras deja a los operadores libertad para decidir cuándo interrumpen los programas, pero mantiene el tope de 12 minutos por hora que rige en la actualidad. Se salvan de los cortes indiscriminados los telediarios, las películas y los programas infantiles, cuya emisión no podrá ser interrumpida si el espacio dura menos de 30 minutos.

El nuevo texto pone fin al límite máximo de tres horas de publicidad al día, y también se lleva por delante los 20 minutos mínimos que hasta ahora debían regir entre bloques de anuncios. Eso sí, la norma europea prohíbe la interrupción durante la emisión de "los servicios religiosos". Las películas, que hasta ahora sólo admitían un corte cada 45 minutos, podrán ser interrumpidas a los 30 minutos de emisión.

La colocación de marcas y productos en programas de televisión (una práctica conocida como product placement) o las menciones favorables quedan prohibidas en la nueva ley, a no ser que el Estado miembro lo autorice. Los países podrán permitir este tipo de publicidad en películas, teleseries, programas deportivos y de entretenimiento, pero no en espacios informativos, infantiles o religiosos.

La comisaria de la Sociedad de la Información Viviane Reding consideró ayer un éxito que el texto mantenga la limitación de 12 minutos por hora, y estimó que la nueva ley promoverá la televisión del futuro, con soportes como el teléfono móvil o Internet. "No queremos una televisión al estilo estadounidense, donde los anuncios interrumpen continuamente". Reding defiende que la regulación acordada ayer no dará pie a que los programas se vean interrumpidos continuamente por los anunciantes, sino que dotará de "mayor flexibilidad" al mercado audiovisual.

"Es importante avanzar en esta directiva porque el sector necesita urgentemente reglas en consonancia con los desarrollos tecnológicos en televisión", dijo Susanna Huovinen, ministra de Transportes y Comunicaciones de Finlandia, el país que preside este semestre la UE. Sin embargo, los juegos de Internet, las apuestas y los contenidos de la Red, como por ejemplo los vídeos de YouTube, quedaron excluidos de la legislación que regula la televisión y por lo tanto no se les aplica ninguna limitación publicitaria. La nueva ley sí se aplicará a la llamada televisión a la carta.

Algunos Estados pusieron numerosos reparos a la propuesta comunitaria. Suecia, Holanda, Letonia, Lituania y Bélgica quisieron excluir la regla del país de origen. Esta cláusula obliga a ajustarse a la legislación del país del empresario, aunque realice su emisión desde un país distinto. Los socios europeos que se opusieron querían evitar las llamadas "deslocalizaciones maliciosas", por las que ciertos canales pornográficos británicos emiten desde Francia para burlar la legislación del Reino Unido. Las aspiraciones de estos países fueron barridas por la veintena que dieron su visto bueno a la directiva.

El texto trata de actualizar uno anterior que data de 1989. La regulación acordada ayer debe ser sometida aún a votación en el Parlamento Europeo en diciembre. Se espera que la ley esté lista la próxima primavera.

Las medidas contempladas en la directiva han sido acogidas con recelo, aunque por distintos motivos, tanto por los operadores como por los consumidores españoles. La Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (Uteca), que agrupa los canales privados de ámbito estatal, lamentó que la normativa no establezca distinciones entre las cadenas públicas y las privadas, y defendió una vez más que las televisiones comerciales no estén sometidas a restricciones publicitarias de ningún tipo, como ocurre con el sector radiofónico. Esta entidad únicamente se mostró a favor de establecer determinados topes durante la emisión de programas informativos, infantiles o religiosos.

Desde el lado de los espectadores, la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) aseguró que la flexibilización aprobada por la UE perjudicará al público, ya que provocará un mayor bombardeo de anuncios. En España, las televisiones de ámbito nacional y autonómicas emitieron el año pasado más de dos millones de anuncios -más del doble que 10 años antes- que ocuparon 755.479 minutos, según los datos de Sofres. Del total de anuncios (2.264.813), las privadas Tele 5 y Antena 3 ocupan las primeras posiciones, con más de 260.000 anuncios cada una.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de noviembre de 2006