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CARTAS AL DIRECTOR

¿Para qué vale una sentencia?

No me puedo creer lo que ha pasado en Las Navas del Marqués. No me puedo creer que se tale un pinar con una sentencia judicial que lo prohibía. Señores jueces, espero que este hecho no quede así y que se tomen medidas serias, porque esto puede ser un buen ejemplo para que el pueblo empiece a hacer caso omiso de las sentencias que ustedes emiten.- José Torrubiano Aranguren.

Cuando el día 6 de octubre, después de leer la portada de este periódico descorchamos las botellas y brindamos para festejar que la cigüeña negra, arropada por la asociación ecologista Centaurea, había salvado a la sierra de Ávila de la megaurbanización con cuatro campos de golf, que una comunidad -Castilla y León- gobernada por el PP paraliza la obra por motivos medioambientales, que en la página de Sociedad nos enteramos de que un satélite ha contado más de 200 agujeros negros que rodean la Tierra, excepto el que anida en la mente del alcalde de Las Navas del Marqués, Gerardo Pérez, quien con total descaro afirma: "El golf es bueno para el monte", nos fuimos a dormir con el corazón radiante.

El domingo nos devolvió a la cruda realidad. Una constructora tala el refugio de cigüeñas, protegido por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León porque el constructor murciano Francisco Gómez, ese aprendiz de Jesús Gil y Gil, ignora la orden del Tribunal con el argumento de que no ha recibido la sentencia y comienza a talar el pinar de Las Navas del Marqués (Ávila). Y para completar la tragedia, WWF/Adena denuncia la tala ilegal a la Guardia Civil, que se apersona en el lugar y, sin ordenar el paro de las máquinas, sólo levantan un acta de la inspección ¡por si hubiera delito! No sé por qué, en este país tan castigado por el cemento, siempre aparece un constructor que, apoyado por los políticos de turno, nos roba los sueños y la ilusión de que, por fin, la protección medioambiental comienza a ser una realidad.- Ricardo A. Escobar Belich

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2006