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El Parlamento respalda al presidente del CRL frente a las acusaciones de ELA

Los partidos apuntan al sindicato mayoritario como el "obstáculo" para el diálogo social

Todos los partidos salvo EHAK, que no acudió al Parlamento, respaldaron ayer la honestidad y trayectoria profesional del presidente en funciones del Consejo de Relaciones Laborales (CRL), Martín Auzmendi, en la crisis abierta con ELA y que ha motivado su dimisión. El sindicato le acusó de "parcialidad y gravísima negligencia" por la designación de uno de los árbitros que redactó el laudo de la huelga más larga de Euskadi, la de Pferd Ruggeberg (Caballito). Auzmendi precisó que ELA le retiró su confianza tres días antes de que el laudo llegara a las partes.

El presidente dimisionario de CRL entró algo nervioso a la Comisión de Trabajo y Acción Social, pero salió por la puerta grande. No hubo ninguna posición discrepante a su gestión. Los partidos del Gobierno y de la oposición alabaron su trabajo al frente del organismo, reconocieron la difícil tarea de conciliar los intereses de sindicatos y patronal, y finalmente mostraron su respeto por su decisión de presentar en junio su dimisión irrevocable, después de que el sindicato mayoritario le retirara su confianza.

Auzmendi acusó a ELA de faltar a la verdad cuando en enero le acusó de parcialidad en la elección del árbitro que tenía que redactar el laudo en el conflicto de Caballito. La persona designada, explicó, "estaba en la lista de mediadores del Preco [sistema de conciliación, mediación y arbitraje de conflictos laborales] desde el año 2000, sin que nunca se haya planteado ninguna objeción hacia su persona"; ni por parte de ELA ni de ningún otro agente social, precisó.

También negó, como le acusaba el sindicato, que ese árbitro hubiera manifestado previamente una actitud "pro empresa" en el caso de Caballito. En su opinión, los tres árbitros que dictaron el laudo tras la huelga, que duró dos años y siete días, intervinieron de manera independiente e imparcial.

"Se puede estar en desacuerdo con un laudo arbitral y criticarlo, pero me duele que se ponga en cuestión la honestidad y honorabilidad de las personas, faltando a la verdad. Eso me parece excesivamente grave e inaceptable, y esto es lo que me duele especialmente", indicó.

En el relato que hizo de los hechos, dejó caer que la llamada telefónica en la que un dirigente de ELA le anunció la retirada de su confianza se produjo el 20 de enero de 2003, tres días antes de que el laudo fuera dado a conocer a las partes, no cuando designó al árbitro.

A pesar de las duras palabras que tuvo para la central de José Elorrieta, Auzmendi, que se encuentra a la espera de que su cese sea publicado en el Boletín Oficial, dijo que el sindicato mayoritario "es necesario para el futuro de las relaciones laborales". De esta manera respondió a la observación que le hizo el portavoz del PSE, Jesús Loza, sobre las posibilidades de un diálogo entre sindicatos y patronal sin el concurso del "autoexcluido" ELA. "Sabemos que el obstáculo para el diálogo social no es usted, sino ELA. La central le designó como chivo expiatorio para endosarle su fracaso en la huelga de Caballito y su disconformidad con el arbitraje", le expresó Loza.

El pasado martes, ELA acentuó el bloqueo que sufre el CRL desde hace años al anunciar que suspendía su participación en él, al romper sus "relaciones institucionales" con la patronal de Vizcaya por la denuncia penal que presentó contra cinco miembros de piquetes del sindicato por su actuación durante la huelga de hormigones y canteras de 2002.

Martín Auzmendi asumió como un "fracaso personal" no haber conseguido avanzar en la consolidación de un acuerdo mínimo en torno al marco vasco de relaciones laborales. A renglón seguido se preguntó, con un claro tono de frustración, si no abandona el organismo "peor de cómo la encontré".

El peneuvista Ricardo Gatzagaetxeberria lanzó también un severo reproche a ELA: "Faltan a la verdad quienes dudan de la honorabilidad de Auzmendi". El portavoz del PP, Fernando Maura, que había solicitado la comparecencia del presidente del CRL, pidió al Gobierno vasco que tome medidas contra la actitud "totalmente antidemocrática" de ELA. Nekane Altzelai, de EA, reconoció que la labor de Auzmendi ha coincidido con los años más duros de división en su seno, mientras que Kontxi Bilbao, de EB, mostró su "respeto profundo" por su trayectoria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de octubre de 2006