Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bollywood y el terrorismo, la marca de la inmediatez

Uno de los escritores de la delegación india que mayor interés ha despertado en la crítica alemana ha sido Kiran Nagarkar (Bombay, 1942), de quien acaba de traducirse su novela Gottes kleine Kriege (Las pequeñas guerras de Dios). Ha tardado 10 años en escribirla y parte de su interés deriva en su capacidad para incorporar a la trama los atentados del 11-S y la guerra de Afganistán. Die Zeit la ha definido como una novela política, de ladrones con pistola y de thriller religioso. La peripecia gira en torno a los dos hijos de un rico arquitecto de Bombay, uno de ellos asmático y contemplativo y el otro, en cambio, rebelde y fanático creyente de las enseñanzas de Alá, y narra episodios próximos y familiares, como la fatua dictada contra Salman Rush-die, que este último pretende llevar a cabo.

La inmediatez es una marca de la literatura que escriben muchos de los autores indios. El compromiso de algunos de ellos con los complicados problemas de la sociedad actual confirma que se trata de un país cada vez más implicado en la marcha de este mundo globalizado e hipertecnológico. Es el caso de Shashi Tharoor, un escritor indio nacido en Londres en 1956, que ayer ofreció una rueda de prensa en la que trató de temas muy distintos. El prestigioso diplomático de Naciones Unidas comentó con alivio que, pese a ser uno de los candidatos, no será el que finalmente suceda a Kofi Annan al frente de la institución. "Escribo novelas para conseguir que el lector se plantee preguntas y ensayos para ofrecerle las respuestas que está buscando", dijo. El autor de Bollywood (Tusquets), la novela en la que se sumerge en la India actual a través de las peripecias de un actor de éxito, se refirió a Nehru, el gran político de quien ha escrito una biografía: "Fue el gran modernizador de mi país y el hombre que introdujo el laicismo a través de sus programas educativos, que han sido los que han proyectado a grandes profesionales fuera de nuestras fronteras". Se estaba refiriendo a los numerosos expertos en informática que trabajan en Estados Unidos.

Uno de los frutos de esa voluntad de abrirse a Occidente de la India actual son los numerosos libros traducidos al español. Aparte de autores como Salman Rushdie, ya muy familiar para el lector español, uno de los títulos que ofrece un buen resumen de lo que allí se hace es Voces de la India, publicado por Siruela, que también ha traducido Sobre el hinduismo, de Gandhi, y que ofrece títulos de Vikram Chandra, o Alka Saraogi, entre otros. Vikram Seth, Amitav Ghosh, Gita Mehta, Hanif Kureishi, Arundhati Roy o Pankaj Mishra son algunos de los que publican en Anagrama. Rohinton Mistry o Suketu Mehta lo hacen en Mondadori. Anita Desai está en Alianza y Kiran Desai en Salamandra o Empuries; Amor y añoranza en Bombay, de Vikram Chandra, apareció en Espasa, y El aprendiz de brujo, de Tahir Shah, en Alba. Y son sólo algunos títulos de una oleada que seguramente sólo ha empezado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de octubre de 2006