Cambio en los protocolos de actuación

El Gobierno vasco ha propuesto a la Comisión de Seguimiento de la Gripe Aviar un cambio en sus protocolos de actuación. El consejero de Agricultura, Gonzalo Sáenz de Samaniego, negó ayer en su comparecencia en la comisión correspondiente del Parlamento que se hayan producido irregularidades en la gestión del primer caso de gripe aviar de España, detectado en Vitoria en julio. Samaniego se limitó a asegurar que se cumplió el protocolo previsto en Euskadi y que ahora se trata de "perfeccionarlo".

Aseguró que a partir de ahora se abre una ficha y se identifica a la persona o institución que lleve un ave muerta, se toman más muestras del animal, no se destruye su cadáver inmediatamente y se le sacan fotos y se comunican los positivos genéricos. Nada de ello se hizo en el caso del somormujo recogido en Salburua y entregado al laboratorio vasco de referencia (Neiker) el pasado 30 de junio. El consejero descartó que no hacerlo pueda ser considerado un "fallo", pues se actuó conforme al protocolo existente.

Samaniego mantuvo la tesis de que los sistemas de alerta se ponen en marcha cuando se "confirma" el positivo por el laboratorio nacional de referencia en Algete. Sin embargo, la Comisión Europea, en una decisión de 16 de febrero, se muestra tajante: "Cuando se haya aislado un virus H5 y, a la espera de que concluya la determinación, se deberán aplicar determinadas medidas de protección para minimizar el riesgo en la zona".

Ya el primer día se detectó en el laboratorio Neiker el virus H5N1, pero las medidas preventivas de control no se tomaron hasta siete días después. Samaniego se escudó en que las pruebas de Neiker no estaban homologadas.

Sin embargo, el consejero dudó de la "eficacia" del laboratorio nacional de referencia de Algete. De hecho, en su comparecencia de ayer le acompañó Ramón Juste, jefe del departamento de Sanidad Animal de Neiker, quien calificó el protocolo de actuación de Algete de "menos eficaz" que el del laboratorio vasco. Neiker prefirió enviar una muestra del animal muerto el 1 de julio al Centro de Sanidad Avícola de Cataluña (CESAC), sito en Reus. Este centro confirmó el positivo de la peor variedad del virus de la gripe aviar el 3 de julio.

Dos días después, el Gobierno se lo comunicó a la Diputación de Álava, quien tiene las competencias de campo y veterinarias. Tampoco se pusieron entonces en marcha las medidas previstas en el protocolo. En la noche del jueves 6 de julio, el Ejecutivo central se enteró del posible caso de gripe aviar, que confirmó el laboratorio de Algete al día siguiente, fecha en que ya se aplicaron las medidas de control.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 25 de septiembre de 2006.