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Francia y Estados Unidos persiguen a las casas de apuestas por Internet

La detención de directivos de tres empresas amenaza una práctica cada vez más popular

Ejecutivos de tres páginas de apuestas por Internet han sido detenidos en los últimos meses. Unos en Estados Unidos, otros en Francia. En Estados Unidos se les acusa de infringir las leyes estatales que prohíben el juego bien por teléfono o bien por Internet. En el caso de Francia, se les acusa de atentar contra un monopolio estatal, aunque la Unión Europea investiga a siete países, entre ellos Francia, por restringir la libre circulación de servicios. Las detenciones han enturbiado el floreciente negocio del juego por Internet, que este año moverá 15.000 millones de euros.

Manfred Bodner y Norbert Teufelberger, copresidentes de la empresa de apuestas austriaca Bwin, que opera en Internet, han sido acusados por la justicia francesa de "atentar contra el monopolio en materia de pronóstico de carreras de caballos, otros acontecimientos deportivos y loterías", según informa J. M. Martí Font.

Bodner y Teufelberger fueron detenidos el viernes en el campo de entrenamiento del AS Monaco, cuando daban una conferencia de prensa para presentar el patrocinio con este club de fútbol. El lunes salieron en libertad tras pagar una fianza de 300.000 euros cada uno.

Además del Monaco, Betwin patrocina a otros clubes como el Girondins de Burdeos, el Saint-Etienne, el Milan o el Werder Bremen. Hasta esta temporada, también tenía un acuerdo con el FC Barcelona. Bwin tiene su sede en Austria y cotiza en la Bolsa de este país, en donde ayer su acción cayó un 17%.

También ha caído en Bolsa las acciones de la casa inglesa Sportingbet.com, el mayor grupo de juego en Internet. A principios de mes su presidente, Peter Dicks, fue arrestado en el aeropuerto Kennedy de Nueva York por infringir las leyes del Estado de Luisiana sobre el juego. La mayoría de los Estados norteamericanos tienen legislaciones locales que prohíben el juego por teléfono o Internet.

Sportingbet, que consigue el 65% de su negocio en Estados Unidos, recibe cada segundo una media de 54 apuestas. Tiene más de tres millones de clientes y sus beneficios superaron el pasado año los 90 millones de euros. A la detención de su presidente se unía la mala noticia de que perdía su licencia de juego en Alemania, otro de los países con muchos apostantes.

Un julio también fue arrestado en Estados Unidos David Carruthers, de la empresa BetonSports, curiosamente cuando viajaba hacia un congreso internacional de juego por Internet.

Contradicciones legales

Mientras en Estados Unidos la legislación varía de un Estado a otro, en la Unión Europea lo es de un país a otro, dándose el caso de que una empresa que cotiza en Bolsa como Sportingbet o Bwin y de un país comunitario se le considere ilegal en otro.

La paradoja lleva años de estudio entre los gobernantes europeos. De hecho, en junio la Comisión Europea puso en marcha una investigación de las leyes que regulan las apuestas en Alemania, Holanda, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Italia y Hungría. Según el Ejecutivo, estos países podrían estar restringiendo la libre circulación de servicios en el campo de las apuestas. En el caso de que así fuera, los Gobiernos podrían ser sancionados económicamente.

Sin embargo, en la reciente directiva de servicios aprobada en mayo se excluyó la parte dedicada al juego en Internet, por lo que sigue la incertidumbre.

El caso de Bwin es el último, pero no el único. El Gobierno italiano de Berlusconi interceptó por la brava páginas de apuestas en Internet. Posteriormente, tuvo que dar marcha atrás ante la denuncia de la asociación del juego.

En general, la Unión Europea juzga perniciosa exigir a las casas una licencia en el país, cuando ya la tiene en otro, o prohibir a las empresas extranjeras anunciarse a través de los clubes deportivos, mientras que sí lo pueden hacer las empresas estatales de loterías europeas.

La asociación europea de apuestas European Betting Association (EBA) quiere un marco legal estable que acabe con la inseguridad del juego en Internet. La EBA califica la detención de los presidentes de Betwin de "maniobra brutal" de la justicia francesa y como el "último coletazo de un monopolio en agonía".

Ya en el año 2003, el Tribunal Europeo de Justicia reconocía que "si un Estado incita a la participación en loterías, apuestas y juegos de azar con el fin de obtener beneficios, dicho Estado no podía invocar el mantenimiento del orden público para justificar medidas restrictivas".

"Lo que queremos", dice Sacha Michaud, director de Betfair en España, "es que se clarifique el sector. Y que en todos los países sea la situación igual para todas las empresas que se dedican al juego por Internet".

Michaud alaba la situación en España, donde las autonomías que tienen asumidas las competencias del juego, como Cataluña o País Vasco, están legislando el sector y pronto darán licencias de juego en Internet. "Ahora me paso el día en Londres y pagamos los impuestos de las apuestas allí. Si tuviéramos una licencia en España, trabajaríamos aquí y los impuestos de las apuestas españolas se quedarían en España y no en Inglaterra".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de septiembre de 2006