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'El grito', recuperado

La policía noruega encuentra la obra cumbre de Munch y 'Madonna', su otro cuadro robado

Dos años después de haber sido robados del Museo Munch, en Oslo, El grito y Madonna, dos de los cuadros más célebres de Edvard Munch, la policía informó ayer de que las obras habían sido recuperadas. "Yo mismo los he visto", afirmó el inspector de policía Iver Stensrud, "y puedo afirmar que, según una investigación científica, los cuadros son auténticos". El policía, que en una breve primera comparecencia ante la prensa estuvo acompañado por el abogado policial Morten Hojem Ervik, dijo también que el estado de las obras es casi normal.

Horas más tarde, la directora de Cultura y Deportes de la ciudad de Oslo, Gro Balas, posando junto a una copia de El grito, manifestaba sentirse "muy feliz" y prometía "una bienvenida como corresponde" a las obras.

La noticia fue recibida con júbilo en los medios artísticos noruegos e internacionales, así como entre los ciudadanos noruegos.

Según se supo hace unos días, David Tosca, supuesto cabecilla de un atraco perpetrado contra el Banco Nacional noruego de la ciudad de Stavanger pocos meses antes del robo de los cuadros, había ofrecido por medio de su abogado Öystein Storrvik, "gestionar" su recuperación a cambio de mejoras en su condición de preso por el asalto al banco. Según la misma versión, Storrik se habría puesto en contacto con el abogado del Estado Tor Aksel Buch para entablar las "negociaciones". Obviamente, las fuentes mencionadas se negaron de plano a comentar esas presuntas negociaciones, que oficialmente eran descartadas tanto por razones jurídicas como morales. En el atraco al banco, había muerto un policía, lo que agravaba todavía más las circunstancias del robo. Con estos antecedentes se comprende que las primeras informaciones policiales hayan estado marcadas por la negativa a comentar en detalle las circunstancias de la recuperación de las obras. La curiosidad periodística sobre si las obras habían sido entregadas a la policía o ésta las había encontrado merced a alguna pista obtenida fue apenas satisfecha con la respuesta de que "todavía es prematuro para entrar en detalles sobre cómo fueron recuperadas". "Lo más importante", dijo Stensrud, es que "éste es un día de alegría para nosotros (la policía), para los propietarios de las obras y para el público". Mucha menos receptividad tuvo la pregunta sobre la eventual participación del procesado David Tosca en la recuperación, algo que está en la mente de todos y que tal vez nunca obtenga una respuesta oficial. En los rumores que siguieron a la presunta "oferta" de aquél se barajaron distintas versiones, tras descartarse de plano que fuera la obtención de su libertad o una reducción de la condena. Se dijo, aludiendo a supuestas palabras del abogado del preso, que se trataba más que nada de una operación para "mejorar la imagen" de éste con vistas a una opinión pública muy sensibilizada con el robo y la eventual pérdida o destrucción de El grito y Madonna, dos obras emblemáticas del pintor, orgullo nacional y joyas del arte universal.

Sin duda que la jugada, de ser cierta, no era nada descabellada. Y de confirmarse que la recuperación está vinculada a esa oferta, habría que concluir en que la seducción (de la propuesta) predominó sobre otras consideraciones de tipo moral o jurídico.

El inspector Stensrud dijo también que no se había pagado ningún rescate, y que la recuperación era el resultado de una "sistemática y bien planeada operación de la policía de Oslo, en la que habían participado también otros protagonistas", que había estado centrada en la hipótesis de que se trataba de un delito perpetrado por una organización criminal. La posible vinculación entre el asalto al Banco Nacional, por el que hay varios detenidos, además del mencionado Tosca, y el robo de las obras fue una creencia firme de los investigadores. Se especuló incluso con la hipótesis de que el asalto al museo, un domingo de agosto, cuando había una veintena de visitantes, fuera una operación destinada a crear otro foco importante de distracción policial que aflojara la persecución de los autores del robo del banco.

El grito es considerado como la obra más significativa de la producción de Munch. El autor, describió alguna vez las circunstancias de su creación: "Una noche anduve por un camino. Por debajo de mí estaban la ciudad y los fiordos. Estaba cansado y enfermo. Me quedé mirando el fiordo, el sol se estaba poniendo. Las nubes se tiñeron de rojo como la sangre. Sentí como un grito a través de la naturaleza. Me pareció oír un grito. Pinté este cuadro, pinté las nubes como sangre verdadera. Los colores gritaban".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de septiembre de 2006