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Senegal acepta a última hora que barcos de la Guardia Civil vigilen sus aguas

El Gobierno de Senegal aceptó a mediodía de ayer, tras una semana de negociaciones, la presencia en sus aguas de dos barcos de la Guardia Civil para participar en una misión de patrullas conjuntas de sus costas a fin de impedir la partida de cayucos hacia Canarias. Los mandatarios del país africano aceptaron verbalmente los barcos españoles durante la visita que giró a Dakar el ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero en el memorándum firmado dos días después para concretar la misión, sólo aceptaron la presencia en sus aguas de un barco italiano, con limitaciones, y de "personal de enlace de la Guardia Civil para patrullas conjuntas", que se llevarían a cabo en barcos de la Gendarmería, el Ejército y la Dirección General de Protección y Vigilancia de la Pesca de Senegal.

El envío de las dos patrulleras de altura y un helicóptero del instituto armado fue anunciado el día 22 por Rubalcaba, tras reunirse con su homólogo senegalés, Ousmane Ngom. Pero el jueves siguiente, el director general de la Guardia Civil, Joan Mesquida, y el secretario de Estado director del Centro Nacional de Inteligencia, Alberto Saiz, se encontraron con una sorpresa cuando acudieron a Dakar a firmar el memorándum. En el texto no aparecía el compromiso de admitir los barcos de la Guardia Civil y sólo aceptaba el envío de guardias para que se embarcasen en buques senegaleses.

Vigilar pero no capturar

Senegal admitía las patrullas conjuntas, pero en tres barcos suyos, y únicamente aceptaba que el barco italiano Diciotti (parte del dispositivo Frontex y que anoche seguía amarrado en Cádiz) participase en la detección de embarcaciones con inmigrantes, pero le impedía ejecutar la interceptación de los cayucos, misión que Dakar se reservaba en exclusiva. El Diciotti se limitará a avisar.

Los senegaleses aceptaron desde el primer momento la llegada de un helicóptero del instituto armado y el avión de patrulla italiano, que tendrán su base en Dakar. El país ponía de sus propios medios tres barcos, un helicóptero y un avión. Además, lograron que se aceptase la presencia de un oficial de enlace senegalés en el centro de Coordinación de Tenerife, donde están reunidos los funcionarios europeos encargados de la supervisión del plan de control migratorio de la Agencia Europea de Fronteras (Frontex).

Las gestiones de la embajada española en Senegal de los últimos siete días, en especial ante el primer ministro, Macky Sall, cuajaron ayer. La Guardia Civil ya tiene dispuestas las patrulleras de altura y las tripulaciones para que una de ellas zarpe hoy y la otra, "en unos días".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de agosto de 2006