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El hotel Arts cambia de dueño en la mayor operación por un solo inmueble en España

Tres fondos compran el establecimiento hotelero de Barcelona por 417 millones de euros

El hotel Arts, uno de los principales rascacielos de Barcelona y todo un símbolo de la época olímpica, ha cambiado de manos. Es la tercera vez en cinco años. Tres fondos de inversión han comprado este hotel de lujo por 417 millones de euros en la que es la mayor operación inmobiliaria realizada por un solo activo en España. Le acaba de arrebatar el récord al centro comercial Diagonal Mar, que se vendió hace poco por 300 millones (lo máximo por un solo inmueble hasta entonces en el mercado español) y también está ubicado en el litoral de la capital catalana.

Bruce Springsteen, Leonardo Di Caprio, Sandra Bullock, Charlize Theron, Harrison Ford... Son sólo algunas de las estrellas que se han alojado bajo seudónimo en el hotel Arts durante sus visitas a Barcelona. Hay otros hoteles de lujo en la ciudad, pero este rascacielos con vistas al Mediterráneo, ubicado frente al Puerto Olímpico, es el que suelen reservar las estrellas del cine y la música. Los fans lo saben y suelen amontonarse en el vestíbulo para ver salir a sus ídolos. "¿Me pone con Woody Allen?", ha intentado algún admirador al teléfono.

El nuevo propietario de este hotel es un consorcio formado por dos fondos holandeses, el Host Hotels & Resorts y el ABP Investments, y Jasmine Hotels, filial de una sociedad de inversión inmobiliaria perteneciente al Gobierno de Singapur. Las tres firmas se han unido para comprar el Arts a la sociedad Hovisa, formada por Deutsche Bank, Patron Capital y un grupo de inversores integrado por la familia Entrecanales; el presidente de Andbanc, Manuel Cerqueda, y Rosalía Mera (Inditex), entre otros.

El Arts se alza hasta los 155 metros de altura junto a la torre Mapfre y ambos son símbolos de la renovación de la Barcelona olímpica. Tiene 455 habitaciones, 28 apartamentos y un casino ubicado en la galería comercial contigua al rascacielos. Se construyó para los Juegos Olímpicos de 1992 de la mano de la japonesa Sogo a partir del diseño del estudio estadounidense SOM en equipo con el arquitecto Bruce Graham. Es uno de los primeros edificios, junto con a la torre Mapfre, que transformaron la línea del horizonte barcelonés. Hoy ya hay otros rascacielos que alcanzan las máximas alturas en Barcelona, como la torre Agbar, la torre del Gas y el hotel Hesperia Tower, este último en L'Hospitalet de Llobregat.

Es uno de los hoteles de lujo más rentables de Barcelona. Con todo, parece condenado a pasar de mano en mano.

En diciembre de 2001 la cadena japonesa Sogo, que llevaba año y medio en bancarrota, se vio obligada a venderlo al Deutsche Bank por 288 millones de euros. No fue un proceso de venta fácil dado el impacto que habían tenido entre los inversores inmobiliarios los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York.

En junio de 2004, un grupo liderado por varios inversores españoles compró el 80% de la sociedad propietaria, Hotel de la Villa Olímpica (Hovisa), con lo que el Deutsche Bank redujo su participación del 75% al 10%. Patron matenía el 5% y Xavier Faus, presidente de Hovisa y

ex directivo del Fútbol Club Barcelona, el 5% restante. La operación reportó unas plusvalías de 120 millones, sobre una valoración de los activos superior a los 400 millones de euros.

Récord batido

La última compraventa, hecha pública ayer, constituye la operación de mayor volumen económico realizada en España con un único inmueble. Le acaba de arrebatar este récord a Diagonal Mar. El grupo inversor irlandés Quinlan anunció en mayo la compra del complejo por un total de 300 millones de euros. Su anterior propietario, el fondo alemán Deka, había pagado 240 millones por el mismo centro en 2002.

La venta del Arts "demuestra el optimismo que vive la inversión hotelera en España", explicó ayer Jordi Frigola, de la consultora Jones Lang LaSalle, que ha asesorado la operación.

Pese al cambio de propietarios, el Arts seguirá gestionado por la cadena Ritz-Carlton. El establecimiento, con piscina, hidromasaje, gimnasio y cuatro restaurantes, ha recibido varios galardones internacionales y rivaliza en lujo con otros hoteles de cinco estrellas de la capital catalana, como el Juan Carlos I, el Claris y La Florida, entre otros.

Hasta 2002, el hotel también contaba con un solar, un edificio de oficinas (Blue Building) y varios espacios comerciales que el Deutsche Bank vendió a varios inversores. El banco alemán anunció entonces que se haría con un montante de 80 millones de euros por el conjunto de la desinversión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de julio de 2006