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El sonido de Dinamarca

La empresa Bang & Olufsen es el Rolls-Royce de la imagen y el sonido. Incorporaron el diseño antes de que existiera en la industria y desde hace ochenta años son, además, inventores. Su historia está plagada de ingenio y sofisticación, y sus modernos aparatos de CD y televisión han llegado a ser elementos decorativos

¿Recuerdan cuando todos los altavoces eran voluminosas cajas de color negro? La empresa Bang & Olufsen fue la primera que los estilizó. Compactó avances tecnológicos en un espacio muy reducido. Hoy venden esa tecnología a otras compañías de todo el mundo, como Sony, por ejemplo. Las ideas y el diseño son el ADN de esta compañía, fundada por dos jóvenes daneses, Peter Bang y Svend Olufsen, en 1925. Peter era el técnico. Había viajado a Estados Unidos, donde trabajó en una gasolinera de Chicago. Allí se convenció de que la radio no era una moda pasajera. Entretanto, Svend Olufsen trataba de inventar un alimentador para la radio en Jutlandia. Invitó a Peter a visitar Quistrup, el pueblo donde vivía. En el desván de la casa familiar organizaron la empresa. Anna Olufsen, la madre de Svend, les echaba una mano con el dinero que ganaba vendiendo huevos. En dos años tenían treinta empleados. Construyeron una fábrica. Svend le compró a un pintor el que sería -todavía lo es- el anagrama de la empresa. Pagó por él diez coronas (menos de dos euros) y lo registró con un eslogan: "El sello de calidad danés". Ser los mejores por fuera y por dentro marca los objetivos de una firma que ha pasado a la historia tanto por inventar la manera de producir y escuchar el mejor sonido como por idear la forma más hermosa de guardarlo y usarlo.

El equilibrio entre técnica y estética es la clave de Bang & Olufsen. "El diseño es sensación y emoción, por eso el que manda en B&O es el diseñador. Los ingenieros intentan responder a las demandas de los diseñadores que coordina David Lewis", apunta hoy Alberto de Lucio, que dirige la firma en la península Ibérica. Así, el equipo de música BeoSound 9000 nació como una idea: tras la desaparición de los discos de vinilo, los fabricantes de CD habían apostado por tocadiscos negros con forma de caja que se tragaban los discos. En B&O buscaron la forma de devolver el sentido visual a la música e idearon un equipo de música que no sólo no esconde sus CD, sino que además hace de esa visibilidad una bandera. "Para conseguir ese mecanismo -cambiar de un CD a otro en el mismo tiempo que cambia una canción- que hace volar el clamper, ese equipo lleva en su interior más de 22.000 piezas", apunta De Lucio. Ese clamper, el lector, se mueve con una aceleración mayor que la de un Ferrari Testarosa, sólo que en silencio absoluto.

En B&O sólo lanzan dos o tres productos al año. Y cada uno permanece en el catálogo por lo menos una década. ¿Por qué pueden permitirse ser diferentes? "Sony o Philips necesitan tener el 30% del mercado para sobrevivir. Nosotros somos felices con un 1%. No hay presión de novedad", asegura De Lucio, que ve el futuro como "el entretenimiento integrado". Y añade: "Tendremos fotos, imagen, vídeo y sonido en una sola fuente, que podremos usar indistintamente en cualquier equipo de casa o incluso en el coche o en el portátil. Nosotros ya ofrecemos esta forma de compartir fuentes con el sistema de almacenamiento BeoMedia 1". Es el futuro, y lo acaban de lanzar.

Revolución digital

Un mando para todo. Un solo terminal a distancia (Beo4) maneja todos los productos del catálogo B&O: los antiguos, los actuales y los futuros. Un único mando a distancia sirve para manejar los equipos de música, DVD, televisión e, incluso, la iluminación.

El altavoz activo. Altavoces compactos que incorporan parte del sonido dentro del propio aparato y llenan la casa de música. Sólo ocupan un tercio del espacio de uno normal.

Tratamiento digital de la imagen, tecnología VisionClear. Al encender el BeoVision 7, el televisor ajusta automáticamente la calidad de la imagen para adaptarse a las condiciones de iluminación de ese momento en la habitación, y continuará haciéndolo hasta que se apague. Así, cualquier televisión B&O, cuando entra un rayo incómodo de sol por la ventana, lo detecta y automáticamente regula todos los controles de brillo, color, etcétera, para que la imagen siga viéndose lo mejor posible.

Imagen y sonido por toda la casa. Beolink es un sistema que distribuye imagen y sonido por todas las habitaciones de la casa con un único terminal a distancia, que puede dar órdenes a todos los equipos. En la ducha se puede pulsar el botón para que en los altavoces del baño suene el sonido del informativo de la cadena de televisión que queramos (el sistema toma la fuente de sonido de la televisión del salón, que permanece apagada). O en la televisión del dormitorio se puede poner un DVD que está en el reproductor de DVD del salón (aunque la televisión de esa habitación no tenga un DVD).

La lente acústica. Los altavoces BeoLab 3 y BeoLab 5 utilizan esta tecnología que hace que los sonidos agudos y medios se distribuyan horizontalmente en un ángulo de 180 grados de forma que eliminen las reflexiones en el suelo y en el techo. Estos altavoces distribuyen el sonido como el faro de un barco irradia la luz, en un semicírculo de 180 grados. Los altavoces convencionales, en cambio, reproducen el sonido de forma similar a la luz de una linterna, con un alcance limitado, especialmente cuando se reproducen tonos altos. Ésta es la razón por la que los altavoces convencionales suenan diferente dependiendo de la posición del oyente. Con los altavoces de lentes acústicas son éstos los que se adaptan a la habitación, se pueden situar donde se quiera porque el sonido llegará a todos los rincones por igual.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de julio de 2006