Dólares para apoyar la vía democrática

Estados Unidos aprueba financiar con 80 millones a los opositores al régimen

El Gobierno norteamericano cree que Cuba podría iniciar un proceso hacia la democracia tras la muerte de Castro. La Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre, creada hace tres años, acaba de anunciar que EE UU dará "asistencia prioritaria a un Gobierno cubano de transición que organice una elección multipartidaria libre e imparcial".

Después de más de cuatro décadas de infructuoso embargo económico, la propuesta -realizada con un ojo puesto en la oposición cubana y otro en Florida- indica que Washington ha asumido que no hay posibilidad de democratización del régimen y aboga por "una transición, no una sucesión", de "Raúl Castro o de la élite que le rodea".

El informe propone una ayuda de 80 millones de dólares (63 millones de euros) en los dos próximos años -además de los actuales 27 millones de dólares anuales (21 millones de euros)- para "romper el bloqueo informativo del régimen", en palabras de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, que preside la Comisión junto al cubanoamericano Carlos Gutiérrez, secretario de Comercio. El dinero se dedicará a apoyar a grupos opositores, a mejorar su acceso a Internet y otros medios, a financiar intercambios educativos y escolares y a respaldar iniciativas internacionales que favorezcan la transición. Lo que hace EE UU, según Rice, es "apoyar a los valientes líderes de la oposición, que hablan en nombre de los cubanos obligados a un temeroso silencio pero que siguen siendo libres en sus corazones y en sus mentes". Según Bush, esto demuestra que su país "está trabajando activamente a favor del cambio, no simplemente esperando".

El Compromiso con los cubanos dice a los habitantes de la isla que "pueden contar con la amistad y la ayuda de EE UU" en el proceso de democratización, incluyendo "ayuda humanitaria y asistencia para la recuperación económica y para la celebración de elecciones libres", y promete, en ese proceso, envío inmediato de agua, comida, combustible y equipos médicos; mejora de la red de energía eléctrica, y reconstrucción de la economía y fomento de la asistencia de otros países, asociaciones y empresas privadas. ¿Cuándo se sabrá que Cuba está en una transición a la democracia? Para Caleb McCarry, encargado del plan, cuando haya "liberación de presos políticos, convocatoria de elecciones libres y seguimiento de propuestas democráticas emanadas del pueblo", una expresión más bien imprecisa. Washington cree que la actual Cuba tiene "una influencia desestabilizadora", y que "una Cuba libre y próspera será amiga de EE UU y se le dará la bienvenida en la comunidad interamericana de democracias", en palabras de McCarry.

Los grupos políticos y religiosos norteamericanos que se oponen a esta política y al embargo -que tiene excepciones que permiten la exportación de productos alimenticios si Cuba los paga en metálico- denunciaron el informe. También lo hizo USAEngage, enemigo de las sanciones comerciales, cuyo director, Jake Colvin, dijo que era "más de lo mismo". Lo mejor que EE UU podría hacer, añadió Colvin, "es enviar a Cuba aviones de educadores, misioneros, turistas y empresarios". La Campaña para la Libertad de Viaje, que condena las restricciones para visitar Cuba, dijo también que el informe es "vino viejo en engañosos odres nuevos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 15 de julio de 2006.

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